La Guardia Urbana ha llevado a cabo 7 controles a vehículos de transporte escolar y de menores. Esta actuación se enmarca dentro de una campaña coordinada con el Servei Català del Trànsit y el resto de policías de tráfico.
Durante este dispositivo específico, que se ha desarrollado este domingo, se han realizado controles en diversas localizaciones, principalmente en las entradas a la ciudad. Las actuaciones se han llevado a cabo, sobre todo, durante los horarios de entrada y salida de los centros educativos, con el objetivo de verificar que los vehículos de transporte escolar cumplan todos los requisitos de seguridad y las condiciones administrativas exigidas.
Las inspecciones se han centrado en aspectos esenciales, como disponer de la autorización específica para el transporte escolar, la correcta utilización del cinturón de seguridad o SRI, contar con una plaza o asiento para cada menor, el cumplimiento de las paradas e itinerarios establecidos, la presencia del acompañante de transporte escolar o, en el caso de los centros de educación especial, del acompañante específico, así como la reserva de plazas próximas a las puertas de servicio para personas con movilidad reducida.
También se han revisado cuestiones relacionadas con los vehículos, como su antigüedad, el cumplimiento de las prescripciones técnicas de accesibilidad, la suscripción de los seguros obligatorios, la presencia del rótulo identificativo de transporte escolar y la ficha técnica con el sello de transporte escolar y la revisión ordinaria vigente.
El resultado de las inspecciones ha sido que todos los vehículos y conductores se encontraban en condiciones óptimas para la circulación. El objetivo final de esta campaña es garantizar la seguridad en el transporte de menores y asegurar el cumplimiento de todos los requisitos que regula este tipo de servicio.