La Guardia Civil de Lleida ha estrenado una nueva unidad móvil de inspección de armas para facilitar los trámites a los titulares de licencias de armas de la demarcación, especialmente en casos de caducidad de permisos o transferencias entre particulares.
Hasta ahora, este servicio solo se ofrecía de manera presencial, pero después de Semana Santa está previsto que la unidad móvil se desplace una vez al mes. Así lo ha explicado el subdelegado del gobierno español, José Crespín, durante una visita a la comandancia.
El año pasado, la Guardia Civil gestionó unas 1.400 citas en una demarcación con cerca de 20.000 licencias de armas en activo, una cifra que se mantiene estable, sobre todo en el ámbito de la caza, aunque aumentan las licencias de tipo deportivo.
Según Crespín, este nuevo servicio permitirá “ganar en proximidad y calidad de atención”, y próximamente se definirán los puntos donde se desplazará la unidad en función de la distancia respecto a la comandancia y del volumen de armas censadas en cada zona.
Uno de los primeros municipios donde podría llegar es Mollerussa, por el elevado número de licencias en la zona del Pla d'Urgell, así como también en la comarca de les Garrigues, según ha indicado el teniente coronel José Antonio Ángel Gonzalo.
La furgoneta que aloja la unidad necesita una toma de corriente, de manera que será necesario coordinar su ubicación con los ayuntamientos. Además, muchos trámites implican el pago de tasas bancarias, por lo cual se priorizarán poblaciones con entidad bancaria.
Por su parte, el agente José Francisco ha destacado que el objetivo es facilitar el acceso al servicio a aquellas personas que no pueden desplazarse. Los usuarios podrán solicitar cita previa por web o teléfono.
Finalmente, la Guardia Civil recuerda que se hace un control exhaustivo de la titularidad y las transferencias de armas. Cuando un titular deja de estar habilitado o muere, el organismo contacta con los familiares para gestionar el depósito o la regularización legal del arma.