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La Generalitat restaurará la tartera del Sotllo, dentro del Parque Natural del Alto Pirineo, y el camino más frecuentado para llegar a la Pica d’Estats. El proyecto actuará en el sendero que conecta el refugio de Vallferrera con el puerto de Sotllo, a 2.910 metros de altitud, en la que será, según la Generalitat, la obra ejecutada a mayor altitud de la historia de Cataluña.
La tartera quedó malograda el verano pasado a raíz de una fuerte tormenta, hecho que obligó a los excursionistas a desviarse del trazado habitual por una pendiente más abrupta y menos consolidada.
La actuación, sin embargo, irá más allá de la reparación de los desperfectos. El proyecto también quiere reducir la erosión causada por la elevada afluencia de excursionistas, mejorar la seguridad y proteger diversos hábitats de alto valor ambiental.
Proteger la lagartija pallaresa y las turberas del Pla de Sotllo
Uno de los principales objetivos será preservar el hábitat de la lagartija pallaresa (Iberolacerta aurelioi), una especie endémica del Pirineo y en peligro de extinción que vive exclusivamente en tarteras de alta montaña como la del Sotllo.
El proyecto también actuará para proteger las turberas del Pla de Sotllo, unos humedales de alta montaña considerados hábitats de interés comunitario prioritario por la Unión Europea. En este espacio crecen especies como plantas carnívoras y musgos de esfagno, especialmente sensibles al pisoteo y a la compactación del suelo.
Según el director del Parque Natural del Alto Pirineo, Marc Garriga, la intervención quiere corregir el impacto que el uso intensivo del sendero ha ido provocando durante los últimos años.
Un único camino para reducir la erosión
Otra de las actuaciones será la mejora de la ordenación del uso público del sendero. Actualmente hay numerosos atajos abiertos por los mismos excursionistas que han ido ampliando el área afectada por la erosión.
El objetivo será consolidar un único trazado principal y bien señalizado, concentrando en él el paso de los excursionistas y reduciendo así el impacto sobre el entorno.
La seguridad también será uno de los ejes del proyecto, ya que se trata de una zona de alta montaña donde se registran numerosos accidentes.
Las obras incluirán pasarelas de madera, estabilización de tramos del camino y modificaciones del trazado en los puntos más sensibles. En estos sectores, el sendero se alejará tanto como sea posible del núcleo del hábitat de la lagartija pallaresa.
También se renovará la señalización, con elementos adaptados a personas con discapacidad visual, y se mejorarán algunos pasos rocosos con cadenas de seguridad. En los tramos con más pendiente se instalarán escalones de piedra seca.
En el aparcamiento de la Molinassa también se construirá un váter seco, con el objetivo de reducir los problemas de defecaciones incontroladas que se registran actualmente en el entorno.
La ubicación de las actuaciones, en una zona remota y situada mayoritariamente por encima de los 2.000 metros, obligará a instalar tres campamentos temporales de obra.
365.000 visitas anuales al Parque Natural del Alt Pirineu
El Parque Natural del Alt Pirineu recibe aproximadamente 365.000 visitas anuales, y el ascenso a la Pica d’Estats concentra una parte importante de la presión humana sobre el territorio.
Garriga considera que el atractivo del itinerario hace que "no necesite ninguna promoción, se promociona solo". El director del Parque ha señalado que es precisamente en esta zona donde se registran más problemas de erosión debido a la presión humana.
Para gestionar la afluencia, el Parque dispone de un sistema de reserva de aparcamiento en los cuatro accesos a la zona: la Molinassa, Port de la Selva, Aixeus y la Farga. Cada uno tiene un número limitado de plazas.
Según Garriga, este sistema, combinado con el asfaltado de la pista de acceso inaugurado el verano pasado, ha permitido mantener un acceso seguro y confortable. Aunque este verano el aparcamiento ha llegado al límite algunos días, el Parque considera que se ha evitado el colapso del entorno y se ha garantizado el paso de los vehículos de los servicios de emergencias.
Dos nuevas líneas de bus para conectar los dos grandes espacios protegidos
Paralelamente, el Parque Natural del Alt Pirineu estudia crear dos nuevas líneas de bus con salida desde Llavorsí.
Una conectaría con Àreu y la otra con Tavascan, y permitirían enlazar con el servicio de bus del Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici.
La línea de Àreu incluiría una parada en Tírvia, que actualmente solo dispone de transporte a demanda y no tiene conexión con transporte público regular.
La propuesta busca fomentar la movilidad sostenible y facilitar los cruces entre valles. Garriga considera que se trata de una actuación "muy estratégica" para mejorar la movilidad en este sector del Pirineo.