La nave central de la Seu Vella de Lleida será el escenario este viernes de uno de los conciertos más destacados del Año Viñes: la actuación de Francesco Tristano, reconocido pianista internacional que fusiona piano clásico y música electrónica en directo en un concierto inmersivo.
Se trata de un concierto gratuito hasta completar aforo y que pone punto final al ciclo “Piano, pianos”, además de convertirse en una de las últimas grandes propuestas musicales del Año Viñes en la ciudad antes de la clausura prevista para el 27 de noviembre.
Un espectáculo que rompe fronteras musicales
La propuesta de Tristano no es un recital convencional. El artista luxemburgués, referente en la fusión entre repertorio clásico y sonidos electrónicos, presenta un espectáculo inmersivo donde se mezclan Bach y techno, abriendo un espacio sonoro pensado para conectar con públicos diversos, especialmente con la audiencia joven.
El concierto, bajo el título “Piano & Electronics”, combina el sonido del piano de cola con sintetizadores y texturas electrónicas generadas en tiempo real, creando un paisaje sonoro en constante evolución.
Del barroco a la música contemporánea
El programa propone un recorrido que atraviesa épocas y estilos, del barroco a la vanguardia, con una clara voluntad de exploración sonora. También incluye referencias al legado de Ricard Viñes, con obras de compositores que él defendió.
Entre las piezas destacadas hay “La cathédrale engloutie” de Claude Debussy, así como composiciones propias de Tristano como “Electric Mirror” o “Neon City”, que refuerzan el diálogo entre tradición y modernidad.
La Seu Vella como espacio inmersivo
La Seu Vella no será solo el escenario, sino un elemento clave de la experiencia. Su acústica, monumentalidad y valor simbólico contribuyen a potenciar un espectáculo que juega con el contraste entre pasado y futuro.
El concierto contará, además, con un dispositivo técnico de gran nivel, con sistemas de sonido y luz adaptados específicamente al espacio para garantizar una experiencia inmersiva y de calidad.
Con esta propuesta, el Año Viñes reafirma su voluntad de abrir la música clásica a nuevos formatos y públicos. El concierto no solo recuerda la figura del pianista leridano, sino que proyecta su espíritu hacia el presente, mostrando cómo su legado continúa vivo a través de la innovación y la experimentación sonora.
