La Fiscalía ha reiterado este martes su petición de 13 años de prisión para el hombre acusado de haber provocado un incendio en una casa ocupada de Mollerussa, donde compartía techo con otra persona que acabó herida por inhalación de humo.
El caso se ha juzgado en la Audiencia de Lleida, donde el acusado ha negado ser el autor del fuego y ha asegurado que en el momento de los hechos dormía. Ha explicado que se despertó al ver llamas en su habitación y que avisó a su compañero, con quien ha afirmado que abandonó el inmueble.
Según su versión, existía un conflicto previo con la víctima, que le habría pedido marcharse de la casa el día antes y le habría advertido que lo acusaría de los hechos. También ha reconocido consumo de drogas, pero ha negado cualquier intencionalidad en el origen del incendio.
La víctima, por su parte, ha declarado que la convivencia era muy reciente y problemática, y ha asegurado que ya había presenciado episodios anteriores de fuego en la vivienda. Sobre el 19 de enero de 2025, día de los hechos, ha explicado que se despertó rodeado de humo y llamas procedentes de la habitación del acusado, y que consiguió salir a la calle. Allí, según su relato, el hombre se burló de él y le habría robado la bicicleta antes de abandonar el lugar.
Los Mossos d’Esquadra han situado el origen del incendio en una de las habitaciones, sin poder determinar el punto exacto ni la causa concreta de la ignición. Han descartado una avería eléctrica directa, a pesar de la existencia de una instalación defectuosa conectada de manera irregular, y han indicado que no se puede excluir del todo un origen accidental, aunque la hipótesis principal apunta a una llama aplicada sobre algún objeto.
En las conclusiones finales, la Fiscalía ha reiterado la petición de 13 años de prisión por incendio con lesiones, así como una orden de alejamiento de 200 metros durante 4 años y la prohibición de comunicación durante 8 años. También solicita la posibilidad de expulsión del país en caso de tercer grado o libertad condicional, con prohibición de retorno durante 7 años, y una indemnización de 105 euros.
La defensa mantiene la petición de absolución, alegando falta de pruebas suficientes y recordando que los investigadores no han podido descartar completamente una causa accidental. Subsidiariamente, pide una rebaja de la pena. El caso ha quedado visto para sentencia.