La acusación ha reclamado una pena de seis meses de multa para el exalcalde de Alcarràs (Segrià) y actual diputado del PSC, Manel Ezquerra, acusado de coaccionar a dos agentes de la policía local. Además, se pide una indemnización de 1.738 euros para uno de los policías y 9.166 euros para el otro, correspondientes a los días que estuvieron de baja a causa del "trauma psíquico y emocional" derivado de los hechos. La conducta está tipificada como una falta leve de coacciones.
Declaraciones en la vista oral
Ante el juzgado de instrucción número 2 de Lleida, Ezquerra ha negado haber ejercido ningún tipo de coacción y ha manifestado que solo expresó su opinión sobre que no habían dado una "atención adecuada". En cambio, los policías implicados han explicado que se sintieron "amenazados y coaccionados" por el comportamiento del entonces teniente de alcalde, quien les recriminó no haber detenido a un vecino con el que mantenía un conflicto personal.
El incidente del 30 de julio de 2021
Los hechos sucedieron el 30 de julio de 2021, cuando los agentes fueron requeridos en el domicilio de Ezquerra para intervenir en un enfrentamiento con un vecino. Uno de los policías ha detallado durante la vista que intentaron calmarlo y le ofrecieron tramitar una denuncia contra el joven implicado; a pesar de ello, él se negó y les pidió que procedieran a su detención.
El agente ha asegurado que se sintieron "amenazados y coaccionados" porque Ezquerra les dijo que no estaban haciendo bien su trabajo e incluso le advirtió que su carrera profesional "se había acabado en Alcarràs". Ante esta situación, ambos policías avisaron al cabo del cuerpo policial antes de dirigirse a comisaría.
Tensión persistente en comisaría
A la llegada a comisaría, donde Ezquerra ya estaba presente, las fuentes policiales han relatado que la tensión se mantuvo. Una agente femenina sufrió un ataque de ansiedad durante estos momentos; en declaraciones ha afirmado que Ezquerra la acusó de emplear "armas de mujer", haciendo referencia al llanto como forma de excusarse ante su superior.
Presencia política durante el incidente
Además, también se encontraba presente en comisaría el entonces alcalde de Alcarràs, Jordi Janés, representante político de Junts con quien Ezquerra gobernaba en coalición bajo una marca local. El acuerdo establece un reparto alternativo de la alcaldía cada dos años entre ambas formaciones.
Baja laboral y consecuencias profesionales para los agentes
Ambos miembros del cuerpo policial estuvieron temporalmente fuera de servicio a raíz de los hechos: el policía masculino durante 55 días, mientras que la agente femenina acumulaba hasta 290 días. Durante el juicio han afirmado haber dejado el cuerpo municipal de Alcarràs para trasladarse a otros destinos.
Posición defensiva de Ezquerra
Ante las acusaciones, Ezquerra se ha defendido argumentando que no es una persona propensa a los insultos ni tampoco ordenó ninguna detención ni faltó al respeto a los agentes. No obstante, sí que reconoce haberles recriminado una actuación poco profesional sin perder la calma, exponiendo: "aunque tengo una voz fuerte y ronca".
Aportación testimonial de Jordi Janés
El exalcalde Janés ha declarado como testigo destacando haber presenciado actitudes "ofensivas" provenientes de su entonces teniente de alcalde calificadas como "muy poco profesionales". Según Janés, Ezquerra había tratado "mal" a dos empleados municipales durante aquel episodio. A consecuencia de los hechos relatados, Janés suspendió temporalmente las funciones políticas asignadas a Ezquerra.