Endesa y Protección Civil han presentado en La Cellera de Ter el Plan de Emergencia de Presas (PEP) ante una hipotética ruptura de la Presa de Susqueda, un escenario que los técnicos califican de “muy improbable”, pero para el cual se ha definido un protocolo de actuación para minimizar riesgos.
El plan prevé que, en caso de que la infraestructura cediera, el agua podría llegar en unos 30 minutos a la Cellera de Ter, considerada la primera población afectada después de sonar las sirenas de aviso. También se podrían ver afectados municipios como Amer, Anglès, Bescanó o Susqueda.
Zonas seguras y refugios para la población
Uno de los puntos clave del plan es que cada ayuntamiento defina sus “zonas seguras” donde refugiar a la población en caso de emergencia. En La Cellera de Ter, por ejemplo, ya se ha identificado la escuela del municipio, situada en una zona elevada, como posible punto de refugio.
La alcaldesa Gemma Panella ha destacado que el documento permite empezar a ordenar protocolos también útiles ante posibles desbordamientos del río Ter.
También se pone el foco en núcleos habitados más cercanos al pantano, como el vecindario de los Terrats, en el término de Susqueda, que sería de los primeros en recibir el impacto si se produjera una incidencia.
Coordinación entre administraciones y emergencias
El PEP lo coordina un comité formado por Endesa, Protección Civil, la Agencia Catalana del Agua y representantes estatales, con el objetivo de garantizar una implementación efectiva de los protocolos y mejorar la respuesta ante cualquier eventualidad.
Según el responsable de obra civil de presas de Endesa en Cataluña, Pepe Conesa, el plan busca garantizar que la información llegue a la población y que los municipios estén preparados.
Un sistema estratégico para el Ter y Barcelona
La presa de Susqueda forma parte de un complejo hidroeléctrico clave integrado también por los saltos de Pantà de Sau y El Pasteral.
Además de generar electricidad, el embalse de Susqueda es estratégico para regular recursos hídricos del Ter y forma parte del sistema que abastece también Barcelona.
Aunque el escenario de ruptura se considera remoto, la implantación del plan quiere reforzar la seguridad y asegurar que, si alguna vez pasara, la respuesta sea inmediata.