La persistencia de las lluvias mantiene una situación muy delicada en las comarcas gerundenses, con varios ríos superando los umbrales de peligro y una vigilancia constante por parte de los servicios de emergencia. El río Daró y el Onyar concentran ahora mismo la mayor preocupación, pero también presentan caudales muy elevados otros cursos fluviales del territorio
En La Bisbal d'Empordà, el río Daró registra un caudal de 496 metros cúbicos por segundo, una cifra que lo sitúa claramente por encima del umbral de peligro, superior al caudal del Ebro en Tortosa. En Serra de Daró, el caudal es de 189 m³/s, con la previsión de que aumente de manera significativa durante las próximas horas debido al agua que baja de aguas arriba. La situación obliga a extremar la prudencia en las zonas cercanas al río.
Coño cómo está el Daró en La Bisbal de Ampurdán pic.twitter.com/cRNQj0bApv
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La Bisbal d'Empordà. El Daró. pic.twitter.com/Kjqau5QYYq
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En Girona ciudad, el Onyar continúa creciendo y ya supera los 318 m³/s, con una tendencia claramente al alza. También presenta valores elevados a su paso por Riudellots de la Selva, donde se ha situado en 126 m³/s. El caudal alto del río ha hecho saltar las alertas y se mantiene una estrecha vigilancia en la capital gerundense y en los municipios de la cuenca.
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Otros ríos y arroyos también bajan muy cargados. La Tordera, en Fogars de la Selva, llega a los 230 m³/s, mientras que el Manol registra 75 m³/s en Santa Llogaia d’Àlguema. El Brugent, en Amer, se acerca a los 60 m³/s, y la riera de Gotarra, en Campllong, alcanza los 126 m³/s. Según las previsiones, durante la mañana también podrían superar el umbral de peligro el río Ter a su paso por Colomers y Torroella de Montgrí, donde el caudal ya es muy elevado, así como en Girona ciudad, donde el Ter baja especialmente crecido.
Las lluvias han sido muy intensas durante la madrugada. Entre la medianoche y las siete de la mañana, se han acumulado 75 litros por metro cuadrado en Palafrugell, 62 en Castell d'Aro y 61 tanto en Roses como en Torroella de Montgrí, según datos del Servei Meteorològic de Catalunya. Esta franja horaria ha sido, según los expertos, el momento en que la baja ha estado más activa y más cerca del territorio durante todo el episodio.
Las consecuencias ya son visibles en la movilidad. El Servei Català de Trànsit ha informado que continúan cortadas por inundaciones la C-252 entre Vilabertran y Peralada, la GI-644 en Forallac y la GIV-6546 en Palafrugell, con afectaciones importantes a la circulación local y comarcal.
A todo ello se ha sumado el refuerzo del viento de gregal, que ha dejado rachas destacables, como los 87 km/h registrados en Portbou y los 78 km/h en Barcelona. Según las previsiones, el viento tenderá a perder intensidad a lo largo de la tarde.
Las autoridades insisten en pedir máxima precaución, evitar acercarse a ríos, arroyos y zonas inundables, y seguir las indicaciones de los servicios de emergencia mientras se mantenga este episodio de lluvias y crecidas fluviales en el noreste del país.