Retrasos, confusión y falta de información en la estación de Cercanías de Girona: "Es tercermundista"

“La megafonía dice una cosa y cuando subes al andén es otra. No hay derecho”, dice un usuario

26 de enero de 2026 a las 12:43h
Actualizado: 26 de enero de 2026 a las 12:43h

Frustración, desconcierto e indignación entre los usuarios de Rodalies este lunes por la mañana en la estación de trenes de Girona, a raíz de un servicio intermitente, falta de información y retrasos acumulados. A primera hora, de los trenes previstos solo dos convoyes han llegado a la estación, y uno de ellos ha quedado parado más de media hora. Además, un tren anunciado como Media Distancia ha acabado circulando como Rodalies, hecho que ha incrementado el malestar entre los pasajeros.

La información contradictoria ha sido una de las principales quejas. “La megafonía dice una cosa y cuando subes al andén es otra. No hay derecho”, ha denunciado Fran Gómez, uno de los usuarios afectados. Ante la situación, muchos pasajeros han optado por buscar transportes alternativos, como el coche o el AVE, mientras que trabajadores han avisado a sus empresas de que llegarían tarde.

Desde primera hora de la mañana, el caos ha sido la tónica general. En las escaleras de acceso a los andenes se han acumulado pasajeros intentando aclarar la situación con la informadora de Renfe. “La chica de la taquilla me ha dicho que el tren se había marchado y cuando he llegado aquí, me encuentro que está parado y sin previsión de ponerse en marcha. Ni ellos mismos saben qué pasa”, se ha quejado Tati Gómez, que debía viajar a Barcelona con un Media Distancia previsto para las siete y cuarto de la mañana.

Lo que inicialmente parecía un “mal menor” ha acabado derivando en frustración y desesperación, cuando el tren ha quedado detenido en Girona sin horario para reanudar la marcha. Fran Gómez ha explicado que en la taquilla le han cobrado 23 euros de ida y vuelta de un Media Distancia y que después se ha encontrado con un Cercanías que “además se queda aquí”. Renfe ha aclarado posteriormente que se trataba de un error y que devolvería el dinero a los usuarios afectados.

“No hay derecho. Tenemos unos malos gestores. Caen cuatro gotas y ya lo veis, no hay mantenimiento y los cuatro duros que invierten se los reparten con sueldos”, ha lamentado Fran Gómez, que finalmente ha decidido ir en coche a Barcelona.

Información contradictoria y desorientación

La desinformación generalizada ha sido otro de los puntos más criticados. Las pantallas mostraban una información que no coincidía con la megafonía, mientras que los informadores de Renfe tampoco podían aclarar qué estaba pasando.

Pau Pera, estudiante que debía desplazarse a Mataró, ha explicado que con el desprendimiento de la semana pasada en Blanes la única opción es pasar por Barcelona. “Llegas aquí y te encuentras a la pobre informadora que es muy atenta, pero que no sabe nada. Aquí nadie sabe cuándo llegará el tren y solo nos dicen que miremos la pantalla o la aplicación del móvil”, ha relatado.

También Carla Ramos, que tenía que ir a trabajar a Sils, ha calificado la situación de grave: “Es un problema grave porque no sé si podré llegar al trabajo. Si me fuera de fiesta sería una cosa, pero es que tengo que ir a trabajar”.

Otro usuario, Ramon Bosch, se ha mostrado “asombrado” al comprobar que la aplicación indicaba solo ocho minutos de retraso, pero el tren no era el Media Distancia esperado y ha quedado parado en Girona. “Es tercermundista”, ha resumido.

Gratuidad anunciada… pero no aplicada de entrada

A la indignación por la desinformación se ha añadido el hecho de que se estaban cobrando los billetes, a pesar de que Renfe había anunciado la gratuidad del servicio durante un mes. Finalmente, alrededor de las ocho y media de la mañana, los vendedores han recibido la orden de dejar de cobrar y permitir el acceso gratuito a los trenes

Fuentes de Renfe consultadas por la ACN han reconocido el error y han asegurado que se abonará el importe a los usuarios que hayan comprado el billete.

Retorno progresivo a la normalidad

A lo largo de la mañana, la estación de Girona ha ido recuperando progresivamente la normalidad, aunque muchos trenes han continuado circulando con retrasos de hasta 30 o 40 minutos. La incidencia técnica en el centro de control de Adif en la estación de Francia, a primera hora, ha obligado a suspender el servicio y ha provocado las demoras posteriores.

Las líneas R1 y RG1 han ido reanudando el servicio poco a poco, con una afluencia de pasajeros inferior a la de un lunes habitual. Las taquillas también han reanudado la actividad, pero muchos usuarios han optado por comprar billetes de AVE, desconfiando de que Rodalies volviera a detenerse.

Quienes han querido utilizar Cercanías o Media Distancia han sido enviados directamente a los andenes, después de ser informados de que el servicio era gratuito. Aun así, la indignación se ha concentrado a primera hora, cuando ni informadores, ni vendedores, ni la megafonía han sabido dar explicaciones claras a los pasajeros sobre qué estaba pasando.