El PSC-Girona pel Canvi propone crear un gran Espacio de Arte y Cultura Contemporáneos en la ciudad para poner en valor los fondos municipales de arte, incorporar otras colecciones de interés y situar Girona como un referente en la creación, la investigación y la proyección artística contemporánea.
La iniciativa se enmarca en el proyecto Gobierno Alternativo de los socialistas gerundenses y plantea desarrollar el futuro equipamiento en colaboración con el Museu d’Art de Girona y la Generalitat. La propuesta también abre la puerta a la participación de inversores privados para garantizar su viabilidad económica y dar al proyecto una dimensión equiparable al peso cultural de la ciudad.
El primer secretario del PSC en Girona, Pere Parramon, defiende que la ciudad hace demasiado tiempo que tiene pendiente un gran proyecto dedicado al arte contemporáneo. “Girona no puede continuar desaprovechando el patrimonio artístico que conserva ni el legado de tantos artistas que han contribuido decisivamente a construir nuestra identidad cultural”, ha afirmado.
Un vacío en el mapa cultural catalán
Parramon considera “incomprensible” que Girona sea la única demarcación catalana que no dispone de un gran equipamiento museístico de referencia dedicado al arte contemporáneo. Los socialistas recuerdan que Barcelona tiene el MACBA y Fabra i Coats, Lleida dispone del Museu Morera y La Panera, y Tarragona cuenta con el Museu d’Art Modern y el Centre d’Art Tarragona.
En Girona, en cambio, el PSC considera que la oferta queda limitada al Bòlit, que define como un centro de arte contemporáneo “excelente” y con una tarea imprescindible, pero que no puede asumir las funciones propias de un museo.
“La propuesta que presentamos no quiere sustituir ni duplicar ningún equipamiento que ya exista. Queremos completar el sistema cultural gerundense y, en este proceso, reforzar el papel del Bòlit”, ha remarcado Parramon.
Más que un museo tradicional
El PSC defiende que el futuro espacio no debería ser solo una sala de exposiciones, sino un centro de cultura contemporánea con exposiciones temporales y de larga duración, investigación, creación, actividad comunitaria y colaboración con otros ejes culturales de la ciudad.
Parramon apunta equipamientos como el Centre Cultural de la Mercè, el Modern y el Centre Audiovisual i Digital como piezas de un ecosistema cultural que podría conectar con el nuevo proyecto. “Girona necesita un equipamiento vivo, que interactúe con la ciudadanía y que genere conocimiento y sentimiento de pertenencia”, ha defendido.
Estudiar y catalogar los fondos municipales
Los socialistas consideran que el primer paso debería ser el estudio, la catalogación y la investigación de los fondos municipales de arte. Parramon recuerda que el gobierno municipal se comprometió en el pleno extraordinario del 3 de abril de 2023 a iniciar este trabajo con una asignación de 50.000 euros para contratar un técnico, pero asegura que, hasta donde sabe el PSC, aquel acuerdo no se ha llegado a cumplir.
A partir de esta base, la propuesta plantea desplegar una programación estable de exposiciones, publicaciones, actividades y proyectos de investigación. También defiende incorporar colecciones de relevancia que complementen el patrimonio municipal y sitúen el futuro espacio entre los principales equipamientos culturales del país.
El PSC descarta la Casa Pastors
En cuanto a la ubicación, los socialistas se distancian de la propuesta que durante años se ha vinculado a la Casa Pastors. Consideran que este edificio no es el espacio adecuado para un equipamiento de estas características, tanto por sus limitaciones arquitectónicas como por la excesiva concentración de equipamientos culturales en el Barri Vell.
Parramon defiende que la Casa Pastors podría tener otros usos, como un centro de recepción e interpretación del Barri Vell, pero no como un gran museo de arte contemporáneo. “Hay que pensar el Espacio de Arte y Cultura Contemporáneos con mirada de ciudad”, ha afirmado. Según el PSC, el futuro equipamiento debería ubicarse en un emplazamiento funcional, flexible, con capacidad de crecer y capaz de generar una nueva centralidad urbana y turística fuera del centro histórico.
Los socialistas presentan la propuesta como un proyecto estratégico para preservar el patrimonio artístico contemporáneo, reforzar la capitalidad cultural de Girona y generar nuevas oportunidades de desarrollo social, actividad económica, turismo de calidad y proyección exterior de la ciudad.
