El grupo municipal del PSC-Girona pel Canvi ha puesto de relieve la importancia de restablecer una policía de proximidad activa en los diferentes barrios de Girona como herramienta clave para prevenir conflictos y mejorar la sensación de seguridad. Esta demanda surge a raíz del suceso ocurrido este miércoles en el barrio de Taialà, donde un hombre entró en un bar con una pistola, disparó al aire y agredió a otro individuo en la cabeza.
La prevención, clave ante incidentes violentos
Según el grupo socialista, este episodio ilustra claramente que, dada la personalidad conflictiva conocida del presunto autor, la ciudad ha perdido capacidad preventiva debido a la escasez de efectivos dentro del cuerpo policial municipal. El PSC recuerda que el funcionamiento actual está dividido en dos ámbitos complementarios: por un lado, una actuación reactiva, que interviene cuando ya se ha producido un incidente; y, por otro, una tarea orientada a conocer los barrios en profundidad para detectar y resolver tensiones latentes antes de que devengan problemáticas mayores.
Un modelo ya probado con resultados positivos
Esta función preventiva solo puede llevarse a cabo mediante una presencia constante y estable sobre el terreno. Girona había aplicado anteriormente este esquema con éxito pero ahora esta figura está casi desaparecida. En palabras del concejal Josep Palouzié: "La falta de personal que tiene la policía hace que la proximidad sea muy difícil de cumplir. Y esto hace que el conocimiento que te da la convivencia o pisar la calle no sea el mismo que cuando esta proximidad se ejercía de manera habitual. Girona hoy no tiene una policía de proximidad porque no tiene suficientes efectivos para hacerla. Y en estas condiciones, lo único que queda, que es igualmente importante, es la reacción".
Estructura territorial y coordinación necesarias
A partir de su experiencia liderando cuerpos policiales municipales, Palouzié propone dividir Girona en distritos asignando agentes fijos por turnos con mandos responsables para cada zona y coordinados con agentes cívicos: "La proximidad permite pasar de una seguridad que reacciona a una seguridad que anticipa. Un agente que conoce un barrio identifica las señales de alarma antes de que estallen —tensiones recurrentes, puntos de venta de sustancias, conflictos vecinales mal resueltos— y puede intervenir en ellos cuando todavía se pueden gestionar preventivamente, en lugar de esperar que deriven en un incidente con arma como el de Taialà".
Mejor comunicación entre vecinos y agentes policiales
Esta presencia estable también disminuye la desconfianza existente entre ciudadanía y fuerzas policiales —un factor a menudo responsable del silencio ante situaciones problemáticas—, ya que cuando el agente es conocido día tras día se convierte en un referente accesible. Asimismo, incrementa notablemente la calidad informativa operativa gracias al conocimiento detallado sobre dinámicas familiares o locales conflictivas: "El interlocutor estable acumula información fina sobre horarios o redes sociales propias del territorio; datos claves para realizar intervenciones más ajustadas y menos desproporcionadas".
Eficacia y optimización de los recursos públicos
Además, desde el punto de vista administrativo el PSC remarca las ventajas económicas: "Cuando funciona bien la prevención disminuye notablemente la presión sobre los dispositivos reactivos permitiendo concentrar esfuerzos en los casos graves. Es tanto cuestión de seguridad como de eficiencia utilizando los efectivos disponibles." Diversas ciudades similares han implementado modelos basados en agentes fijos distribuidos por zonas coordinados con servicios sociales obteniendo mejoras evidentes tanto en percepción pública como en gestión de los conflictos menores antes de que empeoren.
Añadir La Ciutat como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad