El PSC exigeix aturar la discoteca de 500 persones prevista a l’Eixample de Girona

Los socialistas reclaman al gobierno municipal que descarte la sala de fiestas de la calle Emili Grahit por el impacto que tendría sobre el descanso y la convivencia vecinal

04 de junio de 2026 a las 17:50h
Actualizado: 04 de junio de 2026 a las 18:52h

El PSC-Girona pel Canvi pide al gobierno de Girona que descarte definitivamente el proyecto para la creación de una sala de fiestas de alta capacidad en la calle Emili Grahit. El grupo municipal socialista es contrario al proyecto en el emplazamiento que se prevé por la repercusión que puede tener en la calidad de vida de los vecinos y vecinas del barrio; y porque lo ve incompatible con la función residencial y comunitaria del Eixample. 

La iniciativa, impulsada por los mismos promotores del proyecto de una discoteca en el barrio de Fontajau, ha generado una gran inquietud entre los vecinos y vecinas del Eixample. En opinión del PSC-Girona pel Canvi, la calle Emili Grahit no es el emplazamiento adecuado para una actividad de ocio nocturno de estas características, dado el impacto que podría tener sobre la convivencia, el descanso vecinal, la movilidad y el uso cívico de la zona. 

"El Eixample es un barrio residencial con una identidad definida. La Biblioteca Carles Rahola y el Parc del Migdia, que son dos puntos de referencia imprescindibles del barrio, hacen evidente que cualquier actuación que se proponga tenga presente la necesidad de preservar el carácter tranquilo, amable y comunitario del entorno", analiza la portavoz del grupo municipal, Bea Esporrín. 

"El debate no es si Girona necesita o no necesita espacios de ocio. Esto no lo cuestiona nadie. Es sobre la ubicación y la compatibilidad con el entorno donde se implantan estos espacios de ocio. La planificación urbana exige adecuar cada actividad a las características de la zona donde se desarrolla, especialmente cuando se trata de compatibilizar usos residenciales con actividades de ocio nocturno de gran afluencia", añade la portavoz del grupo municipal. 

A pesar de que la normativa vigente establece condiciones muy estrictas para reducir al mínimo las molestias derivadas de este tipo de establecimientos, la experiencia demuestra que estos locales generando a menudo problemas relacionados con el ruido, las concentraciones de personas en horario nocturno, la movilidad y las tensiones en el espacio público. "Esta es la preocupación que tienen los vecinos. Es una preocupación legítima y lógica. El Eixample no es el lugar para un espacio de esta dimensión", concluye Esporrín 

El grupo municipal recuerda que Girona ya dispone de precedentes de locales situados en zonas céntricas que han alterado el descanso de los vecinos y vecinas. Por ello considera que no se deben repetir errores en un espacio residencial consolidado como es el Eixample. Es una opinión que coincide con el amplio consenso vecinal que se ha creado contrario al proyecto. Es un movimiento similar al que ya se produjo en relación con la propuesta de discoteca en Fontajau. Esta oposición ciudadana refleja una preocupación compartida y la percepción de que algunas decisiones urbanísticas adoptadas recientemente en el barrio han sido inconsistentes. 

"Cuando un barrio manifiesta una preocupación tan extendida y compartida, el Ayuntamiento debe hacerse cargo de que no puede ir en contra de la opinión mayoritaria. Que se cumplan las condiciones técnicas y normativas no hace conveniente un proyecto en un espacio que no le corresponde. En el caso del Eixample queda claro que no es el lugar más indicado para una discoteca para 500 personas", analiza Esporrín. 

Finalmente, el PSC-Girona pel Canvi defiende que el crecimiento de la ciudad debe producirse con equilibrio y respeto por la función de cada espacio urbano. Por este motivo, reclama al gobierno municipal que descarte la implantación de esta sala de fiestas en la calle Emili Grahit y que estudie alternativas más adecuadas, compatibles con el descanso vecinal y con la calidad de vida que Girona debe preservar.