“No fui consciente de que podía matar a alguien”: El kamikaze de la AP-7 admite "que había hecho una locura"

El joven ha afirmado que no ha solicitado nunca la libertad provisional porque considera que debe "pagar"

28 de enero de 2026 a las 14:53h

El conductor acusado de provocar un accidente mortal en la AP-7, en La Jonquera (Alt Empordà), mientras huía de la policía francesa, ha declarado este miércoles ante el jurado popular que debe decidir el veredicto del caso. El procesado ha reconocido que transportaba un cargamento de droga y ha afirmado que “no imaginaba” que su huida pudiera acabar con la muerte de una persona. “No fue hasta después del choque que me di cuenta de que había hecho una locura”, ha asegurado.

Los hechos se remontan a la madrugada del 10 al 11 de junio de 2023, cuando el acusado, que entonces tenía 22 años, circuló en sentido contrario por la autopista tras dar media vuelta en territorio francés. El vehículo acabó impactando frontalmente con el coche de la víctima, un hombre de 61 años de nacionalidad polaca, que murió en el acto.

El acusado ha declarado en el último turno de palabra antes del trámite de conclusiones en el juicio que se celebra en la Audiencia de Girona. Durante la vista, el fiscal Jerónimo Gómez ha modificado el escrito de conclusiones provisionales y ha rebajado la petición de pena de 19 a 16 años y medio de prisión. La acusación pública pide esta condena por un delito de homicidio en concurso ideal con conducción temeraria con menosprecio manifiesto por la vida humana, así como por un delito contra la salud pública, ya que el procesado llevaba más de 16 kilos de marihuana y hachís en el vehículo.

Ante el tribunal, el joven ha reconocido que aquella noche transportaba droga, a pesar de asegurar que era la primera vez que lo hacía y que no tenía antecedentes ni ninguna vinculación previa con el mundo delictivo. Ha explicado que consumía habitualmente marihuana y que había aceptado el transporte a cambio de 1.000 euros, después de acordarlo con las personas que le suministraban la sustancia.

 

El acusado entró en pánico al ver a la policía e hizo media vuelta

Según su relato, había recogido el cargamento en Olot y debía desplazarse hasta Perpiñán, siguiendo las indicaciones del GPS, ya que no conocía la zona ni las carreteras. También ha detallado que hizo el trayecto de noche y en fin de semana porque el coche era de su madre y solo podía disponer de él en esos días.

El acusado ha explicado que, cuando circulaba por una autopista francesa entre El Pertús y El Voló, vio luces policiales y entró en un estado de nerviosismo extremo. “Estaba muy estresado y convencido de que venían a por mí”, ha dicho. Según su versión, decidió dar media vuelta sin darse cuenta de que lo hacía en una vía de sentido único ni de que acababa circulando en dirección contraria.

Ha negado que condujera a gran velocidad, asegurando que iba a unos 90 kilómetros por hora, y ha afirmado que no vio ni las señales que advertían del sentido contrario ni una patrulla policial que intentaba detenerlo. El choque se produjo ya en territorio catalán, en la AP-7, en La Jonquera.

Tras el impacto, el procesado quedó atrapado dentro del vehículo y fue auxiliado por un agente de la policía francesa, que también lo protegió de otros conductores que lo increpaban. “Cuando me dijeron que había matado a una persona por la droga me di cuenta de lo que había hecho”, ha relatado.

 

El joven admite los hechos

El joven ha admitido que inicialmente mintió ante el juzgado, negando que condujera él o que supiera que transportaba estupefacientes, pero ha asegurado que lo hizo siguiendo las indicaciones de su primer abogado y que posteriormente decidió cambiar de letrado para poder explicar “la verdad”.

Actualmente, el acusado se encuentra en prisión preventiva desde el mismo día de los hechos. Ha afirmado que no ha solicitado nunca la libertad provisional porque considera que debe “pagar” por lo que pasó y ha asegurado que lo que hizo “le pesará toda la vida”.

Durante el juicio, la acusación particular ha leído una carta de la familia de la víctima dirigida al jurado, en la que expresan el dolor irreparable causado por la pérdida. Los familiares han rechazado que se tratara de un accidente imprevisible y han calificado los hechos como una huida consciente y deliberada, lamentando que el vacío dejado por la víctima no se podrá llenar nunca

Por su parte, la defensa ha insistido en que el acusado era un joven sin antecedentes, arrepentido de los hechos y que actuó movido por el pánico, sin intención de matar a nadie. También ha subrayado su adicción al consumo de drogas y la colaboración con la justicia.

Una vez finalizadas las sesiones, el magistrado presidente prevé entregar este jueves el objeto del veredicto al jurado popular, que se retirará a deliberar. El juicio se celebra en la sección cuarta de la Audiencia de Girona.