Muere en extrañas circunstancias uno de los sospechosos de asesinar al copropietario de un prostíbulo en Tordera hace veinte años

El empresario Toni Bundó murió días después de ingresar al Trueta con un fuerte traumatismo craneal

27 de mayo de 2026 a las 10:08h

La muerte de Antoni Bundó Gelada, empresario de 55 años y propietario de una empresa de compraventa de coches en Brunyola (la Selva), continúa rodeada de incógnitas. Aunque la autopsia apunta a una caída compatible con un accidente, los Mossos d'Esquadra investigan los puntos oscuros del caso para reconstruir qué pasó antes de que apareciera herido en la calle en Salt.

Según informa la periodista Tura Soler en El Punt Avui, Bundó murió el viernes de madrugada después de unos días ingresado en el Hospital Josep Trueta de Girona. Había llegado al centro hospitalario con una grave herida traumática en la parte posterior de la cabeza después de que una ambulancia lo recogiera tendido en el suelo en una calle de Salt, en el Gironès.

Según las primeras informaciones, el hombre estaba consciente cuando ingresó y presentaba síntomas compatibles con el consumo de alcohol.

UNA CAÍDA SIN TESTIGOS

La autopsia practicada al cuerpo concluye, a la espera de los resultados toxicológicos, que la causa de la muerte fue una hemorragia derivada del traumatismo craneal.

Los forenses consideran compatible la lesión con un fuerte golpe contra la acera en el marco de una posible caída accidental. Aun así, la investigación presenta numerosos interrogantes.

Los Mossos no han localizado ningún testigo directo de los hechos y tampoco pudieron tomar declaración a la víctima durante su estancia hospitalaria. Además, en el informe de la ambulancia ni siquiera consta con exactitud el punto donde Bundó fue recogido en Salt.

Ahora, la policía intenta reconstruir las últimas horas de vida del empresario y aclarar qué pasó exactamente antes de la caída mortal.

UN NOMBRE LIGADO A UNO DE LOS CRIMENES MÁS OSCUROS DE GIRONA

La figura de Toni Bundó había estado vinculada años atrás a uno de los grandes casos de crónica negra de las comarcas gerundenses. Originario de Anglès, Bundó gestionaba actualmente el taller Autos Toni, dedicado a la compraventa de vehículos en el polígono Can Illus de Brunyola.

En julio de 2006 fue detenido por la Policía Nacional en relación con el asesinato de Josep Carbonell Martori, copropietario del Club Rosa de Tordera. Carbonell, de 38 años, fue encontrado en enero de 2003 agonizando, atado y brutalmente golpeado en una zona boscosa conocida como Can Brugada. Curiosamente, también acabó muriendo en el Trueta a consecuencia del traumatismo craneal provocado por los golpes.

UNA INVESTIGACIÓN QUE NUNCA LLEGÓ A JUICIO

La investigación llevó a la detención de Bundó y de dos hombres más después de la declaración de un testigo protegido que los vinculaba con la agresión. Según aquella versión, dos de los arrestados habrían apaleado a la víctima y Bundó la habría trasladado en coche hasta el lugar donde fue abandonada.

A pesar de ello, el juzgado de Arenys de Mar acabó archivando la causa por falta de pruebas. La Audiencia de Barcelona ordenó posteriormente reabrir el caso, pero las nuevas diligencias tampoco permitieron llevar a nadie a juicio. Más de veinte años después, el crimen de Josep Carbonell continúa sin resolver y ya ha prescrito.

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Disseny sense títol (9)
Marc Pascual Garsaball
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