La Audiencia de Girona ha acordado imponer un máximo de 23 años de internamiento psiquiátrico al hombre que mató a su madre a puñaladas en Maçanet de la Selva en julio de 2022. El tribunal ha concluido que el acusado sufría una alteración psíquica grave en el momento de los hechos y, por este motivo, lo ha absuelto del delito de asesinato.
La sentencia considera probado que el hombre tenía las capacidades cognitivas y volitivas “totalmente anuladas” a causa de una psicosis no especificada. Según el relato judicial, esto lo llevó a actuar bajo una idea delirante, creyendo que estaba matando a un sicario.
Un ataque mortal por sorpresa
Los hechos se remontan al 16 de julio de 2022. El acusado se encontraba con su madre cuando, de manera súbita, la atacó con una navaja de ocho centímetros. Las puñaladas, principalmente en el cuello, le provocaron la muerte por un choque hipovolémico.
Después de la agresión, volvió al domicilio familiar y le dijo a su padre: “ya está papá, ya he matado al sicario”. Acto seguido, escondió el arma y huyó con un vehículo. El padre de la víctima intentó trasladarla para buscar ayuda médica y alertó a los servicios de emergencia, pero los sanitarios no pudieron hacer nada para salvarle la vida.
Los Mossos d'Esquadra desplegaron un dispositivo de búsqueda y detuvieron al sospechoso horas después a la altura de Massanes.
La resolución judicial recoge que el procesado sufría una “interferencia absoluta” de su ideación delirante, hecho que le impedía comprender sus actos o controlarlos.
Ante esta situación, el tribunal aplica una eximente completa por alteración mental y sustituye la pena de prisión por una medida de seguridad. El acusado deberá ser internado en un centro psiquiátrico o sometido a libertad vigilada por un período máximo de 23 años.
La sentencia se ha dictado después de que tanto la fiscalía como la defensa presentaran un escrito conjunto solicitando una resolución de conformidad.