Un jurado popular juzgará a partir de este lunes al conductor acusado de matar a una ciclista de 35 años en la carretera de los Ángeles, en Quart, y huir tras el accidente sin auxiliarla.
La Fiscalía pide 8 años de prisión para el acusado, que en el momento de los hechos tenía 24 años. Según la acusación, circulaba bajo los efectos del alcohol, con las facultades para conducir “menguadas”, y a una velocidad superior a la permitida cuando arrolló a la víctima.
En el banquillo de los acusados también se sentará el amigo que viajaba como copiloto, para quien se reclama una multa de 5.400 euros por un delito de omisión del deber de socorro.
Volvían de las Fires de Girona y iban “a hacer curvas”
Los hechos ocurrieron el 30 de octubre de 2021. Los dos acusados circulaban en un Volkswagen Golf por la carretera de los Ángeles después de volver de las Fires de Girona y, según recoge la Fiscalía, se dirigían hacia el santuario “a hacer curvas”.
La vía está limitada a 40 km/h y dispone de señales que alertan tanto de la presencia habitual de ciclistas como de las curvas peligrosas. Aun así, la acusación sostiene que el coche circulaba a unos 68 km/h. La ciclista iba delante suyo con luces, casco y ropa reflectante, pero el conductor no habría reaccionado a tiempo.
El impacto fue muy violento. La víctima y la bicicleta chocaron contra el capó y el parabrisas del vehículo. La mujer salió proyectada y quedó gravemente herida en el margen de la carretera, mientras que la bicicleta acabó encima de un árbol, a unos tres metros de altura.
Según la Fiscalía, tanto el conductor como el copiloto eran conscientes del accidente, pero decidieron continuar la marcha sin detenerse ni avisar a los servicios de emergencia.
Condujo dos kilómetros sacando la cabeza por la ventana
El coche había quedado con el parabrisas completamente roto y una rueda sin presión. A pesar de ello, el conductor continuó circulando durante unos dos kilómetros. Según la acusación, lo hizo con la ventana bajada y sacando la cabeza para poder ver la carretera. Durante la huida, el vehículo habría invadido en varias ocasiones el sentido contrario.
Finalmente, conductor y copiloto llegaron al aparcamiento de un restaurante, donde cambiaron la rueda antes de continuar el trayecto. La policía los localizó poco después cuando se dirigían hacia una pista forestal en sentido contrario al lugar del accidente.
Cuando los agentes sometieron al conductor a la prueba de alcoholemia, dio 0,87 miligramos de alcohol por litro de aire espirado.
Un cazador que había oído el choque fue quien encontró a la ciclista gravemente herida y alertó a los servicios de emergencia. La mujer murió posteriormente en el hospital a causa de un politraumatismo.
La víctima tenía pareja y un hijo de seis años en el momento de los hechos. Según el escrito del fiscal, el menor necesitó tratamiento psicológico a raíz de la muerte de su madre.
Ocho años de prisión y seis sin poder conducir
La Fiscalía acusa al conductor de diversos delitos contra la seguridad vial, homicidio por imprudencia grave y omisión del deber de socorro agravada. En total, pide 8 años de prisión y la prohibición de conducir durante seis años. La familia de la víctima reclama la misma pena.
El juicio comenzará con la selección del jurado popular. Está previsto que los acusados declaren el miércoles y que el jurado se retire a deliberar el jueves.