La tarde de este lunes ha estado protagonizada en buena parte de Cataluña por fuertes tormentas que han dejado cantidades de precipitación muy destacables, rayos, granizo e incluso han obligado a suspender algunas clases.
La parte más fuerte de este episodio se la ha llevado Sant Feliu de Guíxols, en el Baix Empordà, donde la tormenta ha dejado más de 90 litros por metro cuadrado en poco tiempo, inundando algunos de sus calles. En algunos puntos del municipio, pluviómetros particulares han llegado a marcar hasta 120 litros, en un episodio de lluvia torrencial que ha provocado acumulaciones de agua, pequeñas inundaciones y la suspensión de las clases de la tarde.
El Ayuntamiento ha decidido anular la actividad lectiva poco antes de las tres, coincidiendo con uno de los momentos de más intensidad de la tormenta. La medida se ha tomado para evitar desplazamientos y prevenir posibles situaciones de riesgo en los centros escolares y en los accesos.
Un coche atrapado por el desbordamiento de una riera
Entre la una del mediodía y las cuatro de la tarde, los Bomberos de la Generalitat han recibido una sesentena de avisos relacionados con la tormenta en esta zona. La mayor parte se han concentrado en Sant Feliu de Guíxols, con 34 servicios, y en Caldes de Malavella, donde se han registrado 10.
Una de las actuaciones más destacadas ha sido el rescate de los ocupantes de un vehículo que había quedado atrapado por el agua en la calle de Cristòfor Colom, después del desbordamiento de la riera. El operativo se ha completado sin complicaciones y ninguna de las personas afectadas ha resultado herida.
Agua acumulada en el paseo y en algunos equipamientos
La intensidad de la lluvia ha provocado acumulaciones importantes de agua en diversos puntos del municipio. En Sant Feliu, la orografía hace que, en episodios de precipitación fuerte, el agua baje con fuerza por las calles hasta la zona de primera línea de mar, donde el terreno se aplana antes de llegar al litoral.
Esto ha causado pequeñas inundaciones en bajos comerciales, aparcamientos y algunos equipamientos municipales. También se ha acumulado agua en el pabellón polideportivo y en la piscina municipal, aunque sin incidencias graves. En la zona del paseo, el agua ha llegado a cubrir la rueda de algunos vehículos estacionados.
En el edificio del Ayuntamiento también se ha acumulado un dedo de agua en la planta baja, pero fuentes municipales han precisado que, en este caso, el incidente ha sido provocado por un problema con las tuberías.
Aviso rojo por lluvia torrencial
El episodio ha llegado en una jornada marcada por los avisos meteorológicos. La Agencia Española de Meteorología ha emitido un aviso rojo por chubascos de intensidad torrencial en el litoral sur de Girona, con tormentas estáticas capaces de dejar más de 90 litros en una hora. El aviso ha estado vigente hasta las seis de la tarde.
Protección Civil ya había activado por la mañana la alerta del plan Inuncat ante la previsión de lluvias intensas y tormentas. Además de los 90,9 litros registrados en Sant Feliu de Guíxols, también han destacado los 62,4 litros de Llagostera y los 50,4 de Sant Pere de Riudebitlles.
