Hundieron una bomba de aviación francesa encontrada en el fondo del mar en el Cabo de Creus

El artefacto, localizado por un submarinista en cala Tavellera, se trasladó para proteger la posidonia antes de ser destruido en una detonación controlada

11 de julio de 2026 a las 19:54h

La Unidad de Buzos de Minas contra Minas de la Armada, con la colaboración del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil, ha destruido este jueves un proyectil de aviación francés localizado en el fondo del mar de cala Tavellera, en el término municipal del Port de la Selva, dentro del Parque Natural del Cap de Creus.

El artefacto había sido descubierto unos días antes por un submarinista durante una inmersión a solo tres metros de profundidad. Ante el hallazgo, se activó un operativo especial para neutralizarlo con todas las garantías de seguridad y minimizando el impacto sobre el medio marino.

Un submarinista alertó de la presencia del artefacto

El proyectil se encontraba en una zona frecuentada por submarinistas y bañistas, lo que obligó a desplegar un dispositivo conjunto entre la Armada y el GEAS de la Guardia Civil.

Durante la operación también se activó preventivamente un recurso del Sistema de Emergencias Médicas (SEM), mientras la Guardia Civil estableció un perímetro de seguridad y desalojó completamente la zona de bañistas, embarcaciones y cualquier otro usuario del litoral.

Trasladaron la bomba para proteger la posidonia

Antes de proceder a la destrucción, los especialistas inspeccionaron el proyectil y comprobaron que se encontraba muy cerca de una zona con abundancia de posidonia y otras especies protegidas del Parque Natural del Cap de Creus.

Para evitar daños sobre este valioso ecosistema marino, se descartó hacer la detonación en el mismo lugar.

Los buzos trasladaron el artefacto hasta una zona segura situada entre siete y ocho metros de profundidad, sobre un fondo de arena libre de vegetación, considerada el espacio más adecuado para ejecutar la operación.

La detonación se completó sin incidencias

Una vez colocado el proyectil en la nueva ubicación, la Unidad de Buzos de Minas contra Minas de la Armada instaló una carga de destrucción con cordón detonante de cien gramos por metro.

La detonación controlada se desarrolló según lo previsto y permitió neutralizar completamente el artefacto sin registrar incidencias ni afectar al entorno natural.