La Policía Municipal de Girona ha intensificado los controles para detectar vecinos que hacen un mal uso de la tarjeta y arrojan basuras fuera del contenedor. Se trata de una campaña que arrancó en los barrios de Santa Eugenia y Can Gibert del Pla con la instalación de los nuevos contenedores que se abren con tarjeta pero que hay uno para cada fracción de residuos.
El dispositivo tiene tres fases: en la primera los agentes ambientales informan sobre el funcionamiento, después hay una patrulla de la Policía Municipal uniformada que empieza a sancionar a los infractores y también pasa una patrulla de paisano para pillar actitudes incívicas. Girona ha impuesto 832 multas durante el 2025 por incumplimiento de las ordenanzas de limpieza y residuos.
Son las cinco de la tarde y una patrulla de la Policía Municipal de Girona sale de la comisaría que hay en el barrio de Santa Eugènia. Los dos agentes se encargarán esta tarde de controlar que la gente haga servir correctamente los contenedores que hace unas semanas se han instalado en el barrio. Primero, un equipo de educadores ambientales ha hecho campaña para explicar a la gente que debe abrir los contenedores con la tarjeta identificadora que reparte el consistorio y cómo funcionan.
Ahora, desde la Policía Municipal de Girona se controla que estas actuaciones que hicieron los educadores ambientales hayan funcionado. En el caso de que no sea así, los agentes sancionarán a aquellas personas que tengan actitudes incívicas. El dispositivo policial ha arrancado en Santa Eugènia porque es a donde se empezó a instalar el nuevo sistema de contenedores pero se ha ido extendiendo al resto de la ciudad a medida que se despliega el modelo.
La teniente de alcaldía y concejala de Gestión de Recursos y Atención a la Ciudadanía, Sílvia Aliu, ha explicado que el despliegue de los contenedores inteligentes se hace "barrio a barrio, calle a calle" y que el dispositivo policial busca garantizar la convivencia y la seguridad durante la transición.
"Hacemos esta policía de proximidad que queremos, con una primera fase más pedagógica e informativa", ha detallado, y después pasan a agentes de paisano "que están vigilando que, efectivamente, la gente no tire las bolsas fuera del contenedor".
Más allá de comprobar que la gente tenga comportamientos cívicos, los agentes aprovechan para coordinarse con la empresa de la recogida de basuras y de limpieza. Como la patrulla comprueba que la gente arroje las basuras correctamente en un conjunto de contenedores asignados, aprovechan para hacer una fotografía para certificar si la zona está limpia o no. En el caso de que no, los trabajadores de Girona+Neta reciben el aviso para que puedan ir a limpiar la isla en concreto o vaciar la fracción que ha quedado llena.
CUATRO GOLPES AL DÍA
Los agentes pasan cuatro veces al día por los contenedores de la ciudad, dos por la mañana y dos más por la tarde. Esto permite que el cuerpo y la empresa tengan un control más exhaustivo de qué franjas horarias acumulan más actitudes incívicas y, posteriormente, actuar de forma más centrada en las horas y puntos determinados.
Aliu ha recordado que ahora el sistema permite "lanzar la basura en cualquier fracción y cualquier día de la semana, siempre con tarjeta". "Lo que queremos en definitiva es no tener que poner ninguna multa", ha remarcado.
Después de unas semanas de patrullaje con agentes uniformados, agentes de paisano también participan en el dispositivo policial. Como van sin uniforme, la gente no los identifica y esto permite que los agentes puedan ver más acciones incívicas que las patrullas con uniforme. De hecho, algunos ciudadanos giran cola con las bolsas en la mano cuando ven a los agentes patrullando por la calle para evitar que los multen.
Los agentes apuntan que a partir de las siete de la tarde es cuando más incidencias encuentran y también cuando más personas aprovechan para dejar bolsas en medio de la calle o sin abrir el contenedor.
"Ha mejorado muchísimo. Caminar por barrios como Sant Narcís, Can Gibert o Santa Eugènia es ver la mejora", ha afirmado la concejala que remarca que, para los puntos donde todavía detectan algunos problemas, aplican intervenciones "más quirúrgicas" con estos agentes de paisano.
El dispositivo, que comenzó a principios de enero, se alargará hasta finales de marzo o principios de abril, y también incluirá presencia aleatoria en el Barri Vell y Mercadal en las áreas temporales.
Girona ha cerrado el 2025 con 832 multas por incumplir las ordenanzas de limpieza pública y de gestión de los residuos municipales. Estas infracciones incluyen, entre otras, verter residuos fuera de los contenedores o papeleras, depositar residuos en contenedores inadecuados, ensuciar la vía pública, abandonar residuos comerciales o industriales fuera de los elementos de contención, o incumplir las normas de separación y entrega selectiva.
