El Ayuntamiento de Girona dará un paso clave este lunes en el pleno municipal para sacar adelante los ajustes urbanísticos necesarios para ejecutar el acuerdo firmado con Adif en mayo y desbloquear definitivamente la reforma de la plaza Espanya. El consistorio modificará puntualmente el Plan General de Ordenación Urbana, vigente desde 2002, para adaptar los usos de unos terrenos municipales que pasarán a manos del administrador ferroviario.
El convenio entre las dos partes establece un intercambio de propiedades: el Ayuntamiento cederá a Adif un total de 11.507 metros cuadrados de suelo municipal vinculados a las salidas de emergencia del AVE, y a cambio recibirá la titularidad de la plaza España y de la plaza Poeta Marquina, hasta ahora propiedad de Adif. Según el teniente de alcaldía de Transición Urbana, Sergi Font, la modificación del planeamiento es “un paso imprescindible para hacer efectiva la cesión recogida en el convenio”.
Los terrenos que pasarán a manos de Adif corresponden a las salidas de emergencia de la alta velocidad repartidas entre varios puntos de la ciudad: el Mas Xirgu, el parque Central, una parcela de la Devesa y otra en Fontajau, junto al campo de fútbol. Actualmente, estos espacios no tienen calificación ferroviaria en el planeamiento urbanístico —en algunos casos constan como zonas verdes—, lo que obliga a actualizar su uso sobre plano.
La transformación de la plaza España en el horizonte
El acuerdo con Adif pone fin a más de siete años de negociaciones y ha permitido desbloquear la transformación de la plaza España, un espacio hasta ahora degradado y sin continuidad urbana. El verano pasado, el Estado ya licitó por 3,6 millones de euros las obras de urbanización para convertir la plaza en un gran espacio diáfano que facilitará el acceso a la estación de trenes desde el Eixample. Una vez finalizados los trabajos, tanto la plaza España (4.908 m²) como la de Poeta Marquina (6.599 m²) pasarán definitivamente a ser de titularidad municipal.
Más allá de hacer posible el traspaso de propiedades, la modificación puntual del plan general también servirá para actualizar el planeamiento del sector del parque Central, que todavía refleja la situación de hace más de veinte años. En los planos actuales siguen apareciendo elementos ya desaparecidos, como la antigua estación de autobuses o la rotonda de la plaza Europa.
Aprovechando este trámite, el consistorio incorporará nuevos criterios de ordenación, como la previsión de la pérgola fotovoltaica en forma de T invertida que debe atravesar el parque y conectar con la estación del AVE. También se deja abierta la puerta a futuros usos comerciales en el aparcamiento subterráneo de 300 plazas situado bajo las vías, junto a la estación del tren convencional.
“Es una operación que nos permite ordenar de manera coherente todo el ámbito del parque Central y sus entornos, al tiempo que hacemos el seguimiento de la reforma de la plaza España antes de que Adif ceda la titularidad a la ciudad”, ha concluido Font.