El preacuerdo entre los sindicatos y el Departamento de Educación no convence a buena parte de los docentes movilizados en Girona. Después de una noche de protesta ante la Delegación del Gobierno y de una jornada de debate con grupos de trabajo, la mayoría de los participantes se ha mostrado partidaria de votar en contra al considerar que el documento es insuficiente y demasiado poco concreto.
La concentración ha puesto fin a las llamadas “colonias” docentes, que comenzaron el domingo por la tarde y que han incluido una acampada con unas cincuenta personas durmiendo en tiendas. Este lunes por la mañana, unas 400 personas han participado en diferentes grupos de trabajo para analizar el preacuerdo y resolver dudas antes de compartir las conclusiones en una asamblea al mediodía.
Desconfianza hacia la aplicación del pacto
Uno de los principales argumentos de los docentes contrarios al preacuerdo es la desconfianza sobre el cumplimiento real de los compromisos. Según Pau Pagès, miembro de la Coordinadora de Asambleas Educativas de las comarcas gerundenses, la jornada ha sido “un éxito rotundo” porque ha permitido debatir de manera colectiva después de días de incertidumbre.
Pagès ha remarcado que el documento no da una respuesta clara a una pregunta básica: qué cambiará en las aulas a partir del 1 de septiembre. “Si preguntas en qué crees que mejorará este pacto a partir del 1 de septiembre tu día a día en el aula, nadie lo sabe”, ha afirmado.
Ratios y escuela inclusiva, entre las principales críticas
Los grupos de trabajo han abordado siete ámbitos: escuela inclusiva, ratios, salarios, defensa de la escuela pública, democratización de los centros, reducción de la burocracia, incorporación de otros colectivos y un bloque más amplio con cuestiones como las cátedras o la inmersión lingüística.
Laura Merino, portavoz del grupo de ratios, ha advertido que el número de alumnos por aula condiciona directamente la calidad educativa y la escuela inclusiva. Según ha explicado, las medidas incluidas en el preacuerdo no son suficientes para revertir la situación actual porque “es un acuerdo que es muy ambiguo, no concreta y propone ratios demasiado elevadas”.
También ha expresado dudas sobre la aplicación progresiva de las reducciones y ha alertado de que el pacto no queda blindado, sino que dependerá cada año de los presupuestos de la Generalitat.
La movilización continuará
A pesar del debate sobre el sentido del voto, los docentes han coincidido en defender que la movilización debe continuar. David Iglesias ha hecho un llamamiento a “seguir en la lucha salga lo que salga” y ha lamentado que el preacuerdo no profundice lo suficiente en cuestiones como la democratización de los centros y la participación del profesorado en la toma de decisiones.
Los concentrados han desconvocado la protesta en Girona recordando que el viernes hay prevista una nueva jornada de huelga. La voluntad de la Coordinadora es mantener las asambleas y consolidar una voz propia del profesorado.
“Lo que hemos vivido es algo muy grande, muy organizado y pretendemos continuar con las asambleas para conseguir ser una voz del profesorado que se sienta”, ha concluido Iglesias.
