Doble crimen de Susqueda: piden 52 años de cárcel a Jordi Magentí por matar a la pareja de jóvenes

La Fiscalía acusa al hombre, que ya había sido condenado anteriormente por matar a su pareja, de deshacerse de las pruebas para dificultar la investigación

05 de noviembre de 2026 a las 20:20h

La Fiscalía pide una condena total de 52 años de prisión para Jordi Magentí, investigado por el doble crimen del pantano de Susqueda de agosto de 2017. El ministerio público lo acusa de dos delitos de asesinato con la agravante de reincidencia y de un delito de tenencia ilícita de armas.

El escrito de acusación, presentado en el juzgado de Santa Coloma de Farners, sostiene que Magentí mató a la pareja de jóvenes mientras se preparaba para salir en kayak en el embalse y que, posteriormente, hizo desaparecer varios indicios para dificultar la investigación.

La Fiscalía reclama 25 años de prisión por cada uno de los dos presuntos asesinatos y dos años más por tenencia ilícita de armas. También solicita diez años de libertad vigilada una vez cumplida la pena.

 

El fiscal sitúa el crimen la mañana del 24 de agosto de 2017

Según la versión de la acusación, las víctimas, de 23 y 21 años, habían llegado a Susqueda la tarde anterior con un Opel Zafira con la intención de pasar la noche en la zona y navegar en kayak. Al día siguiente por la mañana se desplazaron hasta un cajero automático y, posteriormente, se dirigieron hacia la presa para buscar un lugar donde dejar el vehículo y preparar la embarcación.

La Fiscalía sitúa también a Magentí en torno al pantano esa misma jornada. El escrito remarca que conocía bien los accesos, pistas y parajes de Susqueda porque era aficionado a la caza y a la pesca. Según la reconstrucción del ministerio público, el investigado habría visto a la pareja mientras preparaba el kayak y, por un motivo que no se ha podido determinar, habría reaccionado con una "ira desmesurada".

 

Un arma que nunca se ha localizado

El fiscal sostiene que Magentí se habría acercado a los dos jóvenes con un arma corta para la que no disponía de licencia y que nunca ha sido localizada. El escrito la describe como un arma compatible con una pistola semiautomática de entre 7,6 y 9 milímetros de calibre.

Según la acusación, habría disparado a corta distancia contra ambos, con la voluntad de causarles la muerte y aprovechando que las víctimas no disponían de ningún medio para defenderse.

 

La Fiscalía sostiene que intentó hacer desaparecer las pruebas

Una de las partes centrales del escrito de acusación se centra en las actuaciones posteriores al crimen. El ministerio público sostiene que Magentí habría hundido el vehículo de la pareja en una zona del embalse y los cuerpos en otro punto. También habría intentado hacer desaparecer el kayak, lastrándolo con piedras. Cuando se localizó el cuerpo del chico, llevaba una mochila con una piedra en su interior.

La Fiscalía considera que todas estas actuaciones buscaban retrasar el descubrimiento de los hechos y eliminar indicios que pudieran relacionar al investigado con las muertes.

 

Una condena anterior por matar a su mujer

La acusación aplica la agravante de reincidencia porque Magentí ya había sido condenado anteriormente por homicidio. En 1997 mató a su mujer a tiros en Anglès y la Audiencia de Girona lo condenó a 15 años de prisión.

El escrito fiscal también recoge que, cuando tuvieron lugar los hechos de Susqueda, Magentí tenía diagnosticados diferentes trastornos, pero sostiene que estos no afectaban a sus capacidades para comprender sus actos ni actuar de acuerdo con esta comprensión.

 

Un juicio con jurado popular y decenas de testigos

El escrito de la Fiscalía tiene 52 páginas y propone una extensa batería de pruebas para el futuro juicio. Entre estas, pide que el jurado popular pueda visitar diferentes puntos de Susqueda relacionados con la investigación, como el lugar donde se encontró el coche hundido, la zona de la Rierica, el punto donde apareció el kayak y el lugar donde presuntamente habría estacionado Magentí.

También propone la declaración de 46 testigos civiles y 17 agentes de los Mossos d’Esquadra.

Las pruebas periciales incluyen estudios de telefonía, informes fotográficos, análisis biológicos y balísticos, comparativas de tierras y rocas y un estudio acústico para intentar determinar desde dónde se efectuaron los disparos.

Magentí fue detenido en febrero de 2018 e ingresó en prisión provisional, pero quedó en libertad en diciembre del mismo año después de que la Audiencia de Girona estimara un recurso de la defensa.

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