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La Costa Brava cierra este domingo el mes más fuerte de la temporada turística con un balance positivo del sector. Los establecimientos han registrado ocupaciones elevadas durante el verano, especialmente en agosto, y las previsiones apuntan a una actividad que se alargará también durante septiembre y octubre.
El Grup Costa Brava Centre sitúa la ocupación de la destinación entre el 90% y el 95% desde Sant Joan hasta finales de agosto, mientras que los campings gerundenses han alcanzado alrededor de un 65% de ocupación en julio y hasta un 85% en agosto, con semanas en las que algunos establecimientos han rozado el lleno.
Una destinación consolidada y con cliente fiel
Desde el Grup Costa Brava Centre, su gerente, Judit Lloberol, ha valorado la temporada como “muy buena” y ha remarcado que los establecimientos del litoral han trabajado prácticamente al completo durante agosto. Este buen comportamiento ha ayudado a compensar los datos de otros negocios situados en el interior, como algunos alojamientos de turismo rural.
Lloberol destaca que la Costa Brava es una destinación “muy consolidada” y con un cliente fiel. La mayoría de los visitantes del Baix Empordà son de proximidad, sobre todo de Barcelona, del área metropolitana y del resto del Estado.
El sector también observa que el turismo extranjero está cada vez más diversificado y ya no depende tanto de mercados concretos como el inglés o el alemán.
Los campings confían en un año récord
Los campings gerundenses siguen la misma tendencia positiva que el resto del litoral catalán. El presidente de la Federació Catalana de Càmpings, Miquel Gotanegra, prevé que el sector alcance los 22 millones de pernoctaciones este año en toda Catalunya, una cifra que supondría un nuevo récord.
Uno de los elementos que más celebra el sector es el crecimiento fuera de los meses de julio y agosto. Según Gotanegra, esta desestacionalización permite alargar la temporada y ofrecer un servicio “de más calidad”.
De cara a septiembre y octubre, las previsiones son buenas, aunque el cliente de estos meses acostumbra a reservar más a última hora y depende más de la meteorología. A partir de septiembre, gana peso el visitante senior procedente del centro de Europa.
El calor pasa factura
Las altas temperaturas han sido uno de los factores que más han condicionado la temporada. En los campings, el calor ha disparado el consumo eléctrico por el uso de los aparatos de aire acondicionado en autocaravanas y bungalows. En algunos establecimientos, el consumo ha llegado a duplicarse durante julio.
Gotanegra admite que este incremento tiene un impacto directo en las cuentas de resultados, ya que la mayoría de los campings no cobran a los clientes según la energía consumida. Aunque muchos establecimientos ya disponen de placas fotovoltaicas, el sector ve necesario analizar cómo el aumento de las temperaturas afectará al negocio en los próximos años.
El calor también se ha notado en los restaurantes. Desde el Grup Costa Brava Centre reconocen que las “fuertes calores” han reducido la afluencia de clientes en algunas franjas, especialmente durante las comidas.