El cóctel incendiario que preocupa a los Bomberos en Girona para la campaña de verano

Los árboles muertos por la sequía y tumbados por los episodios de viento de este invierno, sumados a la nueva vegetación de las lluvias de los últimos meses dejan mucho combustible para quemar

09 de junio de 2026 a las 14:30h

Las comarcas gerundenses afrontan una campaña forestal con mejores reservas de agua que los últimos años, pero con riesgos que pueden complicar cualquier emergencia. Los Bomberos de la Generalitat prevén un verano “complejo” por la posibilidad de que coincidan episodios de altas temperaturas, ventoleras fuertes y una gran cantidad de vegetación disponible para quemar.

El punto de partida es más favorable que en campañas marcadas por la sequía extrema, pero las lluvias de los últimos meses también han hecho crecer mucha vegetación fina. Este material, todavía tierno, pero muy sensible a los cambios de temperatura, puede secarse rápidamente en episodios de calor. A esto se suma el efecto de las ventoleras registradas este año, que han dejado árboles caídos y combustible muerto en diversas zonas forestales.

 

L’Alta Garrotxa y el Ripollès, puntos sensibles

El jefe de los Bomberos en la región de Girona, Jordi Martín, ha situado l’Alta Garrotxa y el Ripollès entre los espacios que generan más preocupación. No solo por la masa forestal acumulada, sino también por las dificultades de acceso en caso de incendio.

Según Martín, son territorios poco habituados a sufrir episodios de sequía como los de los últimos años y esto ha dejado mucha vegetación afectada. Las ventoleras, además, han provocado la caída de árboles y han complicado algunos accesos que pueden ser clave en una intervención de emergencia.

Desde los Agents Rurals también apuntan que hay una cantidad importante de combustible muerto, aunque remarcan que las condiciones generales son mejores que en campañas anteriores.

 

San Juan, la siega y la llegada de visitantes

Los cuerpos de emergencia piden máxima prudencia en fechas y situaciones especialmente sensibles. La noche de San Juan, la temporada de siega y el aumento de personas en el medio natural durante las vacaciones son momentos que pueden incrementar el riesgo de incendio o la simultaneidad de servicios.

El jefe de los Agents Rurals en Girona, Jaume Bosch, ha recordado la importancia del Plan Alfa, que actualmente se puede activar también por municipios para actuar de manera más precisa. Cuando se activa, los efectivos se concentran en tareas de prevención y extinción de incendios.

 

760 bomberos y refuerzo forestal

La campaña en la demarcación contará con 570 bomberos profesionales repartidos en dieciséis parques y 190 bomberos voluntarios en diez parques más. También se incorporarán 84 auxiliares forestales y un enfermero en el parque de la Pera, en el Baix Empordà.

En cuanto a los medios aéreos, habrá helicópteros bombarderos en los helipuertos de Ordis, Bàscara, Sant Feliu de Buixalleu y en el hospital Josep Trueta de Girona. En el aeródromo de Empuriabrava también se desplegarán dos aviones de vigilancia y ataque del Ministerio.

 

Un 2025 con poca superficie quemada

Los datos del año pasado muestran una campaña relativamente tranquila. En 2025 se quemaron en la demarcación de Girona menos de 45 hectáreas, la mayoría en zona forestal. Este 2026, de momento, se han registrado 31 incendios, todos de pequeñas dimensiones. El más importante ha quemado media hectárea en el Pla de l'Estany y ha sido causado por una línea eléctrica a raíz de un episodio de viento.

A pesar de este balance, los responsables de emergencias insisten en que no se puede bajar la guardia. El delegado del Govern en Girona, Xavier Guitart, ha reclamado "conciencia y prudencia" a la ciudadanía y ha recordado la importancia de las franjas de autoprotección y de los trabajos preventivos. Según ha remarcado, el mejor escenario es que los cuerpos de emergencia no tengan que actuar porque no se haya producido ningún incendio grave.