Los talleres mecánicos de las comarcas gerundenses alertan de que el 27% de los vehículos que circulan por la demarcación no tienen la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) al día. Según el presidente de la patronal de talleres Corve, Jordi Solà, esta situación está ligada a un parque automovilístico “envejecido”, ya que muchos propietarios no quieren reparar las deficiencias de su coche “porque el coste les parece desproporcionado”.
Actualmente, la media de edad de los vehículos en las comarcas gerundenses es de quince años, cinco más que antes de la pandemia, hecho que aleja la demarcación de los objetivos europeos de renovación y electrificación del parque. Solà remarca que, aunque se ha incrementado el número de coches eléctricos e híbridos, todavía se encuentran muy lejos de las previsiones europeas.
Según Corve, los conductores no dejan la ITV al día no por el coste de la inspección, que ronda los 50 euros para un vehículo habitual, sino por las reparaciones que pueden tener que hacer para obtener el visto bueno. En este sentido, Solà explica que muchos talleres ofrecen al propietario ir a pasar la revisión y que sea allí donde le digan qué desperfectos hay que arreglar, realizando solo “lo imprescindible” para pasarla
Vacaciones y averías: un riesgo añadido
Durante la época de vacaciones, el problema se multiplica. Según los Mossos d’Esquadra, cerca del 40% de los vehículos averiados en las carreteras gerundenses durante el verano son extranjeros. Joan Costa, jefe de Tráfico de la Región Policial de Tráfico en Girona, señala que “no se puede controlar el estado de los vehículos, muchos de los cuales llevan muchos kilómetros porque vienen del norte de Europa”
Una de las principales preocupaciones son las autocaravanas, que a menudo permanecen semanas paradas sin mantenimiento, y pueden “sufrir más” cuando tienen que hacer largos trayectos.
Solà detalla que las averías más habituales son neumáticos degradados que pueden explotar, pero también aquellas derivadas de no hacer las revisiones periódicas, que en casos extremos pueden acabar provocando incendios del vehículo. “El problema es que una falta de mantenimiento acaba generando una avería mucho más importante”, concluye.
