El acusado de matar a su expareja en Girona admite que la estranguló: “No quería hacerle daño”

El procesado asegura ante el jurado que le hizo dos veces una llave en el cuello para evitar que gritara y rechaza haberla agredido sexualmente

07 de octubre de 2026 a las 21:08h
L'acusat del crim masclista de Girona diu que en cap moment va tocar la víctima amb afany libidinós, que quan l'estava escanyant amb la tècnica d'arts marcials no volia prémer de la manera en què ho va fer comp

El hombre acusado de asesinar a su expareja en Girona el 26 de julio de 2023 ha reconocido este miércoles ante el jurado popular que la atacó por la espalda y que le aplicó dos veces una llave de artes marciales en el cuello, pero ha asegurado que no tenía intención de matarla.

El procesado, que se enfrenta a prisión permanente revisable por asesinato y a 15 años más por agresión sexual y robo violento, ha declarado al final del juicio, después de los testimonios y los peritos. Solo ha querido responder a las preguntas de su defensa y a las que pudiera plantear el jurado.

Según su relato, aquella noche se puso una sudadera con capucha y guantes negros y esperó a la víctima escondida en el rellano de su casa. Cuando ella abrió la puerta, la empujó hacia el interior e intentó inmovilizarla con una llave conocida como ‘mataleón’.

 

“No quería hacerle daño”

El acusado ha afirmado que inicialmente no pudo completar la técnica y que posteriormente consiguió sujetarla por el cuello durante “un rato” que se le hizo “muy largo”. “No quería apretar de esa manera porque podía hacerle daño y no quería hacerle daño”, ha declarado. Según su versión, dejó de ejercer presión cuando notó que la mujer ya no se movía.

El procesado sostiene que intentó evitar que la víctima gritara y lo reconociera, pero las acusaciones defienden que la estranguló deliberadamente después de agredirla sexualmente para impedir que pudiera identificarlo y denunciarlo.

 

Niega la agresión sexual

Uno de los principales puntos de discrepancia es el posible ataque sexual. El acusado ha negado haber desvestido parcialmente a la víctima con esta finalidad. Ha declarado que le desabrochó la camisa porque pretendía utilizarla para taparle los ojos en caso de que recuperara la consciencia y que le bajó los pantalones porque la prenda estaba metida por dentro.

También ha admitido que le retiró los sujetadores, pero ha afirmado que inicialmente había pensado utilizarlos para impedir que gritara y que finalmente lo descartó. En cuanto al contacto con el pecho de la víctima, ha asegurado entre lágrimas que solo intentaba comprobar si todavía tenía latido cardíaco y ha negado cualquier intención sexual.

Durante la declaración, el acusado también ha reconocido que ató las manos de la mujer a la espalda con el cordón de un zapato y que buscó sus tarjetas bancarias. Primero las buscó en un cajón y después las encontró en el bolso. Ha admitido que se las llevó, aunque asegura que no llegó a retirar dinero porque estaba “muy nervioso”.

Después de abandonar la vivienda, empezó a enviar mensajes a la víctima. Según ha explicado, lo hizo porque pensaba que continuaba viva y porque “no sospechara”. Al día siguiente también llamó al hotel donde trabajaba para intentar saber si había ido a trabajar.

 

Volvió al piso y la encontró muerta

El acusado ha relatado que posteriormente volvió al domicilio entrando a través del balcón de un vecino. Una vez dentro, encontró a la mujer en la misma posición, le desató las manos e intentó comprobar si respiraba. Según ha declarado, inició maniobras de reanimación antes de volver a marcharse.

Más tarde, cuando los Mossos ya investigaban la muerte, acabó reconociendo su implicación. 

Al final del interrogatorio se ha disculpado ante el jurado y la familia de la víctima. “Lo siento, yo no quería, he hecho una cosa horrible”, ha afirmado.

 

El móvil, sin actividad durante las horas del crimen

Los investigadores de los Mossos también han declarado este miércoles y han detallado el análisis de los dispositivos del acusado. Según la investigación, el teléfono no registró actividad entre las 21.10 horas del 26 de julio y las 00.38 horas del día siguiente. Los agentes consideran posible que el acusado lo apagara o lo activara en modo avión para evitar ser localizado durante las “horas críticas”.

A las 00.38 horas desbloqueó el contacto de la víctima y, dos minutos después, empezó a enviarle mensajes. Según la investigación, en ese momento la mujer ya estaba muerta y las cámaras habían registrado al acusado saliendo del edificio a las 00.07 horas.

 

Imágenes de la víctima grabadas sin que lo supiera

Los Mossos también han explicado que en los dispositivos del acusado localizaron varias imágenes de la víctima grabadas cuando convivían en el mismo domicilio y que, según los investigadores, se habrían grabado sin que ella fuera consciente.

Los agentes han calificado estas grabaciones de “furtivas” y sostienen que varios archivos enfocaban reiteradamente partes del cuerpo de la mujer.

Entre aproximadamente medio millón de archivos analizados también encontraron una carpeta con el nombre de la víctima, fotografías manipuladas digitalmente para que apareciera desnuda y un relato de ficción con una protagonista con el mismo nombre que moría en circunstancias que los investigadores consideran similares a las del crimen.

El juicio continuará este jueves con los informes finales de las partes. Posteriormente, la magistrada entregará al jurado popular el objeto del veredicto para que se retire a deliberar.

Añadir La Ciutat como fuente preferida de Google de forma gratuita

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad

Activar ahora