Giro inesperado en la política local de Valldoreix. Juan Pich-Aguilera, hasta ahora vocal de Vox en la Entidad Municipal Descentralizada, ha decidido dejar atrás los plenos, las mociones y el debate institucional para iniciar un camino muy diferente: la formación religiosa.
Según ha avanzado el 'Tot Sant Cugat', Pich-Aguilera ingresará el próximo curso en el Seminario de Terrassa con la voluntad de prepararse para el sacerdocio. Su renuncia ya se ha formalizado y este jueves se despidió de sus compañeros durante la junta de vecinos.
De la política local al servicio religioso
La salida de Pich-Aguilera no ha pasado desapercibida, sobre todo por el contraste entre su etapa como representante de Vox y el nuevo rumbo vital que ahora emprende. El partido ha querido hacer público su reconocimiento a través de un mensaje en la red social 'X', donde ha agradecido el trabajo realizado durante estos años en la EMD de Valldoreix.
La formación de extrema derecha ha definido su nueva etapa como un camino para “prestar un servicio de mayor trascendencia”, una expresión que resume el cambio de carpeta: de la política municipal a la vida espiritual.
Gracias @PichBlasco por tu servicio como vocal en la EMD de Valldoreix y encomendamos tu nuevo camino para prestar un servicio de mayor trascendencia.
— VOX Sant Cugat del Vallès (@VOXSantCugat) June 18, 2026
Damos la bienvenida a @xavids_ que será nuestro nuevo vocal en la EMD. pic.twitter.com/jXEAdw4eAa
Vox ya tiene sustituto
La renuncia también deja movimiento dentro del partido. Vox ha anunciado que Xavier de Salas asumirá la vocalía vacante en Valldoreix y será el encargado de dar continuidad al trabajo realizado hasta ahora por Pich-Aguilera.
El nuevo representante también ha querido despedirlo con un mensaje personal cargado de simbolismo. “Cambias el servicio al pueblo por el servicio a Dios, y lo haces con una coherencia que honra. Te deseo lo mejor en el camino que empiezas”, ha expresado.
Con este relevo, Valldoreix pierde una de las voces más conocidas de Vox en la EMD, mientras Pich-Aguilera enceta una etapa que, sin duda, se aleja mucho del ruido habitual de la política local.
