El Área Metropolitana de Barcelona ha celebrado este viernes en el Parlament de Catalunya el acto central de su 15º aniversario, una conmemoración que reivindica el papel de una administración clave para gestionar servicios que superan la lógica estrictamente municipal. La AMB, constituida en su forma actual en 2011, da servicio hoy a 36 municipios, a 3,4 millones de habitantes y a un territorio de 636 kilómetros cuadrados.
El ente metropolitano concentra el 42% de la población y el 52% del PIB de Catalunya, y dispone del tercer presupuesto público del país, con 2.896 millones de euros previstos para 2026. Su creación permitió agrupar y ordenar funciones que hasta entonces ejercían organismos como la antigua Mancomunitat de Municipis, la Entitat Metropolitana del Transport y la Entitat Metropolitana del Medi Ambient.
Un pacto político y territorial
El acto ha contado con la presencia del president de la Generalitat, Salvador Illa; el president del Parlament; el president de la AMB y alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y figuras vinculadas a la creación y consolidación del ente, como Antonio Balmón, Xavier Trias, José Montilla y Jordi Hereu.
Collboni ha remarcado que la creación de la AMB permitió “curar una herida” en la gobernanza de la Barcelona y la Catalunya metropolitanas. Según ha afirmado, el pacto que hizo posible el ente fue fruto del consenso y de la capacidad de ceder más allá de los partidos políticos.
El president de la AMB también ha situado los grandes retos de futuro en la construcción de vivienda pública, la lucha contra la emergencia climática y la aprobación del Plan director urbanístico metropolitano, que debe marcar las bases de la metrópolis de los próximos años.
La dimensión metropolitana como modelo
Xavier Trias ha recordado que hace quince años había una necesidad clara de gestionar servicios básicos a escala metropolitana, como el ciclo del agua, pero faltaba un instrumento adecuado para hacerlo. También ha destacado el papel de Antonio Balmón en la puesta en marcha de la nueva administración.
En la clausura, Salvador Illa ha reivindicado el pacto que hizo nacer la AMB y ha defendido la dimensión metropolitana como una condición imprescindible para prestar buenos servicios públicos. El president de la Generalitat ha definido el ente como un ejercicio de “federalismo municipal” y de “capitalidad inclusiva”, y ha asegurado que cuando Barcelona y Catalunya trabajan juntas “somos imparables”.
Un ente singular en el Estado
La AMB es una administración singular dentro del marco institucional español. Aunque otras ciudades como Madrid, Valencia, Málaga, Zaragoza o Bilbao tienen realidades metropolitanas, ninguna dispone de un organismo con un nivel de institucionalización, competencias y recursos comparable.
A escala europea e internacional, la AMB también destaca por su amplio abanico competencial, con funciones en urbanismo y planificación territorial, movilidad, transporte público, medio ambiente, agua, residuos, vivienda, desarrollo económico y cohesión social.
La Ley 31/2010, aprobada por unanimidad en el Parlament el 27 de julio de 2010, hizo posible la creación de la AMB. El primer gobierno metropolitano se constituyó el 21 de julio de 2011, tras las elecciones municipales.
Un año de actos por el 15º aniversario
La conmemoración continuará durante 2026 con diversos actos especiales. Los días 20 y 21 de octubre se celebrará un encuentro de metrópolis de todo el Estado para compartir estrategias de gobernanza supramunicipal y abordar retos como la vivienda, la agenda climática y la digitalización.
También se puede visitar la exposición “Futuro inmediato. Transformar el espacio público metropolitano”, en la antigua terminal de Drassanes de Barcelona, una muestra inmersiva sobre la transformación del territorio, la movilidad sostenible, la gestión de los recursos y la respuesta a los efectos del cambio climático.
El programa se completa con el ciclo “Diálogos 15+15”, la exposición “Naturalmente metropolitanos” y diversos seminarios sobre el Parque Natural de la Serra de Collserola. Con esta agenda, la AMB quiere mirar atrás para reivindicar quince años de trayectoria, pero sobre todo situar los grandes retos de futuro de la metrópolis.