El Ayuntamiento invertirá más de 300.000 euros en la mejora del alumbrado público a través del Plan municipal Ilumina, que se desplegará durante los próximos dos años. El proyecto nace de un análisis previo que ha permitido elaborar un mapa con una veintena de puntos de actuación donde es necesario reforzar la iluminación urbana, ya sea con intervenciones específicas o aprovechando obras de mejora de calles ya programadas.
El Plan se empezó a ejecutar a finales de 2025 con actuaciones en el parque de juegos infantiles del Torrent Ballester, donde se instalaron nuevos farolas y se recolocaron luminarias, y en la calle Doctor Reig, la vía con mayor potencia lumínica de la ciudad, donde se sustituyeron las luces tradicionales por tecnología LED. Estas primeras actuaciones han tenido un coste de 20.000 euros
Antes del verano, está previsto actuar en tres calles más: en la avenida de Gavà y en la calle del Pintor Fortuny, donde se reforzará la percepción de intensidad lumínica, y en la calle de las Orquídeas, con la instalación de nuevo alumbrado entre la calle de los Pensamientos y la avenida de Can Palmer. La inversión prevista es de 36.000 euros.
Hasta finales del año que viene, se ejecutarán seis actuaciones adicionales vinculadas a reurbanizaciones de espacios, con una inversión superior a los 250.000 euros. Los trabajos se realizarán en las calles de Anselm Clavé, Mare de Déu de Sales y Salvador Baroné, en las plazas de Saint Herblain y de les Tretze Roses, y en la carretera de Sant Climent. A partir de 2028, el Plan prevé intervenir en doce puntos más de la ciudad, con una inversión futura estimada en más de 500.000 euros, que incluirá espacios como las áreas de juegos infantiles del parque de Can Xic y del Parc de Castelldefels, la plaza de Europa y diversos ámbitos de los barrios de Alba-rosa, Mas Ratés y Ponent.
El incremento de la iluminación en estos puntos permitirá mejorar la sensación de seguridad y comodidad en el espacio público y alargar las actividades de ocio durante las horas nocturnas. Además, la incorporación de luces LED, más seguras y con una vida útil más larga, reducirá el impacto ambiental, ya que pueden llegar a consumir hasta un 90% menos que las luces tradicionales. Esta apuesta se alinea con la Misión Clima del municipio, que fija como objetivo ser una ciudad neutra en CO₂ el 2030 y negativa el 2050
La alcaldesa Olga Morales ha destacado que “nuestro objetivo es adaptar la iluminación a las necesidades de configuración de la ciudad y a la ciudadanía, optimizar el consumo energético y mejorar la calidad de los espacios públicos”. En este sentido, ha subrayado que “el 54,8% de la iluminación pública del municipio ya cuenta con luces LED, y la ciudad avanza de forma progresiva para que el 90% de las luces sean de esta tipología en 2030”.
El Plan Ilumina también prevé ampliar el mapa de zonas oscuras mediante una acción de la Agenda Urbana que incorporará criterios de género en la planificación del alumbrado, con el objetivo de mejorar la seguridad de las mujeres en el espacio público en una segunda fase del proyecto.
