La alcaldesa de Viladecans, Olga Morales, junto con el gerente del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), Ramon Torra, presidieron el sábado 11 de abril la inauguración de los trabajos de renovación y naturalización en la Plaza Saint Herblain, ubicada en el barrio de Sant Jordi. Esta plaza representa el núcleo central del barrio y simboliza el hermanamiento histórico entre Viladecans y el municipio francés homónimo.
Durante el acto, los vecinos participaron en diferentes propuestas lúdicas como juegos infantiles, talleres dedicados a la naturalización urbana y sesiones de animación musical, todo contribuyendo a poner en valor este nuevo espacio público que destaca por ser más verde, accesible y confortable.
Datos técnicos del proyecto
El proyecto ha supuesto una inversión total de 384.057,99 euros por parte del AMB, que se ha encargado tanto del diseño como de la ejecución de un ámbito de actuación que abarca 3.440 metros cuadrados. La intervención ha transformado un entorno tradicionalmente duro en una plaza naturalizada con criterios bioclimáticos, integrada dentro del eje verde metropolitano que conecta la Riera de Viladecans, la plaza Europa y el parque de la Paz.
Objetivos medioambientales y urbanísticos
La actuación responde a diversas finalidades específicas: incrementar significativamente la cobertura vegetal —multiplicando por cuatro el número de árboles existentes—; optimizar las condiciones naturales del suelo mediante mejoras en el drenaje; fomentar la infiltración de agua pluvial para recargar los acuíferos locales; así como crear un refugio climático capaz de mitigar las altas temperaturas en los espacios públicos.
Esta transformación ha permitido eliminar cerca del 80% del pavimento duro original, preservando solo las zonas imprescindibles para garantizar un recorrido accesible a todas las personas. La plantación incluye más de 60 árboles, distribuidos entre once especies diferentes seleccionadas para combinar crecimiento rápido —para generar sombra pronto— con otras más lentas que configurarán la estructura principal del futuro dosel arbóreo.
El teniente de alcalde responsable de Movilidad, Limpieza y Recogida de Residuos, Jordi Mazón, destacó durante el evento que “la plaza deja atrás una configuración predominantemente dura para convertirse en un pulmón verde esencial. Con aproximadamente 130 árboles contabilizados en toda la zona —incluyendo alrededores— que fijan unos 10 kg anuales de dióxido de carbono (CO2) cada uno en esta fase inicial, se estima una captura total superior a 1,3 toneladas anuales de este gas.” Mazón también recordó “el compromiso estratégico municipal encaminado a alcanzar una ciudad neutra en emisiones netas de CO2en el año 2030 y negativa antes del 2050”.
Estrategia municipal '30-30-300' para la naturalización urbana
El Ayuntamiento impulsa esta actuación dentro del marco general de su Estrategia Climática 2030 —enmarcada bajo Misión Clima— que contempla medidas concretas orientadas a aumentar progresivamente los espacios verdes urbanos siguiendo la regla conocida como “3-30-300”. Esta normativa estipula que cada ciudadano debería:
- de observar al menos tres árboles desde su domicilio;
- de estar situado en barrios con un mínimo del 30% cubierto por vegetación;
- de acceder fácilmente caminando hasta zonas verdes o parques ubicados como máximo a 300 metros.
Este modelo busca no solo expandir cuantitativamente sino también cualitativamente las áreas verdes urbanas potenciando hábitats diversos tanto para la flora como para la fauna local.
Criterios técnicos aplicados durante las obras
La actuación sobre los 3.440 m² se ha basado principalmente en:
- Redefinir los límites de los pavimentos manteniendo una franja continua adaptada al perímetro para que sea plenamente accesible desde los múltiples accesos existentes;
- Mejoras sustanciales en permeabilidad gracias a pavimentos drenantes combinados con grandes superficies centrales cubiertas con zahorra;
- Esta infraestructura se ha complementado con Sistemas Urbanos Sostenibles De Drenaje (SUDS) compuestos por zanjas, pozos filtrantes y depósitos de infiltración destinados al control eficiente de aguas pluviales;
- Aprovechamiento exclusivo de agua no potable procedente directamente de la red freática municipal para el riego de los nuevos elementos vegetales;
- Mantenimiento integral del sistema actual de alumbrado público complementado con puntos adicionales adecuadamente ubicados según la distribución verde resultante;
Sostenibilidad ambiental según protocolos metropolitanos
Todos estos trabajos han sido desarrollados siguiendo estrictamente el Protocolo Metropolitano para proyectos sostenibles promovido por AMB. Este marco normativo prioriza reducción drástica de los impactos ambientales vinculados a los cambios climáticos así como favorecer procesos resilientes locales ante eventos meteorológicos adversos.
Dentro de este contexto se han escogido especies vegetales autóctonas mediterráneas caracterizadas por el bajo requerimiento hídrico pero gran capacidad adaptativa ante períodos largos sin precipitaciones. Asimismo se prevé potenciar biodiversidad combinando arbolado diversificado con estratos arbustivos complementarios.