Viladecans ha acogido los días 3 y 6 de junio el segundo Ciclo Cultural de Resistencias, una iniciativa dedicada a dar apoyo y visibilidad a la cultura saharaui a través de actividades culturales, deportivas y de sensibilización abiertas a toda la ciudadanía.
El programa ha contado con la participación de miembros de la comunidad saharaui, que han ofrecido presentaciones, talleres y actividades para todas las edades. El concejal de Cooperación y Solidaridad, Ramon Espejo, ha destacado que las jornadas “reafirmaron el compromiso de Viladecans con la paz y la justicia internacional”.
El día central de la programación, el 6 de junio, incluyó una caminata por la paz de cinco kilómetros alrededor de la Torre-roja. A su llegada se celebró el espacio de reflexión “Sáhara en primera persona”, donde se compartieron testimonios y experiencias del pueblo saharaui.
La jornada también contó con la actuación de la cantante Aziza Brahim, que llevó la música de la resistencia saharaui, así como con el taller infantil “Las flores del Sáhara”, una actividad de land art destinada a los más pequeños. Paralelamente, se instalaron paradas de comercio justo con productos de comunidades vulnerables.
Por la tarde, el Campo Municipal de Fútbol acogió un partido amistoso entre la Selección S17 saharaui (femenina y masculina) y la U.D. Viladecans y la U.D. Sector Montserratina, en un encuentro que quiso poner el deporte al servicio de la convivencia y la paz.
El ciclo comenzó el 3 de junio con la presentación del libro “Flores de papel”, de la periodista y escritora saharaui Ebbaba Hameida, una obra centrada en la memoria, la identidad y el exilio de diversas generaciones de mujeres saharauis.
Según el concejal Ramon Espejo, la programación de este año busca generar espacios de conocimiento y empatía: “Se reafirma de esta manera el compromiso de Viladecans con la paz y la justicia internacional”. También ha remarcado la voluntad de acercar a la ciudadanía una realidad a menudo poco visible, en referencia al conflicto del Sáhara Occidental, aún sin resolución política después de décadas.
El Ciclo Cultural de Resistencias, nacido el año pasado, tiene como objetivo dar voz a pueblos y comunidades afectadas por conflictos y vulneraciones de derechos humanos, promoviendo una ciudadanía crítica y comprometida con la solidaridad internacional a través de la cultura y la participación.