Los Mossos d'Esquadra investigan a un grupo de jóvenes de entre 19 y 20 años como presuntos autores de diversas agresiones cometidas el fin de semana pasado en las calles del Eixample de Barcelona. Los ataques habrían sido grabados por los mismos implicados y posteriormente difundidos a través de las redes sociales.
Según ha avanzado Crónica Global, los investigados serían vecinos de Granollers y Santa Eulàlia de Ronçana. La investigación está en manos de la Unidad de Investigación del Eixample, que trabaja para identificar a todos los participantes y localizar al resto de víctimas.
LAS VÍCTIMAS, ESCOGIDAS APARENTEMENTE AL AZAR
La investigación apunta a que el grupo recorría de noche las calles del Eixample buscando personas que caminaban solas. Con cualquier excusa, algunos de los jóvenes iniciaban una conversación con la víctima para que se detuviera. Acto seguido, otro miembro del grupo aparecía por sorpresa y la golpeaba, sin que aparentemente existiera ninguna provocación previa.
Los investigadores no han detectado, por el momento, ningún patrón entre las víctimas. Todo indica que eran escogidas de manera aleatoria, según las oportunidades que encontraba el grupo mientras paseaba por la ciudad.
LOS MOZOS BUSCAN MÁS AFECTADOS
Los Mossos ya han localizado a una de las personas que aparecen en los vídeos, la cual ha presentado denuncia. Paralelamente, han hecho un llamamiento para que el resto de víctimas se pongan en contacto con la policía catalana a través de los canales oficiales para recibir asesoramiento y facilitar el avance de la investigación.
Fuentes no oficiales apuntan a que uno de los presuntos implicados se habría presentado voluntariamente ante la policía tras la repercusión de los vídeos, aunque este extremo no ha sido confirmado por los Mossos.
QUÉ SE VE EN EL VÍDEO
En el vídeo aportado se observa una de las agresiones grabadas por los mismos implicados. Las imágenes, grabadas de noche en una calle de Barcelona y con formato de publicación de Instagram, muestran cómo varios jóvenes rodean a un hombre que se encuentra junto a una bicicleta.
Sin que se aprecie una provocación previa, uno de los miembros del grupo le da un golpe por sorpresa, mientras otros se acercan en actitud intimidatoria. Uno de los participantes graba toda la escena con el teléfono móvil, aparentemente con la intención de compartirla posteriormente en las redes sociales.
La investigación continúa abierta para determinar el número exacto de agresiones, identificar a todos los implicados y esclarecer el papel de cada uno de los jóvenes que aparecen en las grabaciones.