La reforma pendiente de la avenida Meridiana vuelve a movilizar a los barrios del norte de Barcelona. Entidades vecinales de Nou Barris y Sant Andreu han reclamado al Ayuntamiento que acelere la transformación de esta gran arteria de entrada a la ciudad y que no deje para un horizonte lejano una actuación que consideran urgente.
Las asociaciones defienden que la intervención no puede limitarse a una obra viaria, sino que debe servir para coser barrios, ganar espacio público, reducir el impacto del tráfico y reparar una herida urbana abierta hace décadas. “No podemos esperar la reforma a 2040”, ha advertido el vicepresidente primero de la Favb, Àlex Labad.
Una herida urbana pendiente de cerrar
Las entidades recuerdan que la Meridiana se construyó hace 60 años como una gran vía de acceso a Barcelona sin tener en cuenta el vecindario. Según Labad, ahora no se puede repetir aquel error y hay que escuchar a los barrios afectados antes de definir la transformación definitiva.
Una decena de asociaciones de Nou Barris y Sant Andreu, entre las que se encuentran las de Porta, Sant Andreu del Palomar, Trinitat Uneix, Prosperitat-Nou Barris y Trinitat Nova y Vella, han presentado alegaciones al proyecto bajo el paraguas de la comisión para la reforma de la Meridiana.
El movimiento vecinal exige una reunión urgente con el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, para trasladarle directamente sus propuestas. “También somos ciudadanos de Barcelona y tenemos la misma dignidad que otros vecinos y vecinas de la ciudad”, ha reivindicado Labad.
Una rambla para unir Nou Barris y Sant Andreu
La propuesta vecinal plantea convertir el tramo entre Fabra i Puig y el paseo de Santa Coloma en una avenida con estructura de rambla. El objetivo es que deje de funcionar como una frontera urbana y pase a ser un espacio de conexión entre Nou Barris y Sant Andreu.
Las entidades también proponen repensar el entorno de Fabra i Puig como una nueva plaza de unión entre Porta, Sant Andreu y la Sagrera. Reclaman que la reforma incorpore más verde, más espacio para los peatones y una movilidad más amable.
El puente de Sarajevo, pieza clave
Uno de los puntos centrales de las alegaciones es la ampliación del puente de Sarajevo. Según Paco Flórez, miembro de Trinitat per la mateixa via, esta actuación permitiría ganar unos 1.500 metros cuadrados de espacio público y abrir la puerta a nuevos equipamientos.
Las entidades celebran que el anteproyecto llegue hasta este punto, pero piden ir más allá y pensar la transformación hasta Montcada i Reixac, con una redistribución de los accesos a Barcelona.
Más transporte público y carril bici segregado
La reforma, según los vecinos, debe ir acompañada de un refuerzo estructural del transporte público. Entre las propuestas está la creación de una línea exprés de bus por la Meridiana, desde Montcada i Reixac hasta el parque de la Ciutadella, sin eliminar la línea 62 ni renunciar al prolongamiento de la L3 entre Trinitat Nova y Trinitat Vella. También reclaman un carril bici segregado en la misma avenida para garantizar desplazamientos más seguros y sostenibles.
Las asociaciones insisten en que la reforma debe hacerse “cueste lo que cueste”, no solo por compensación histórica, sino también por salud. Según Labad, la esperanza de vida en estos barrios es inferior a la de otras zonas de Barcelona, y la transformación de la Meridiana debe contribuir a corregir esta desigualdad.
