La normalidad parece haber regresado a la estación de Cerdanyola del Vallès, al menos de manera aparente y en lo que respecta al paso de trenes. Este martes, los usuarios de Cercanías son menos que los habituales, muchos de los cuales se han mostrado cautelosos tras los días de suspensiones, arranques y paradas que han afectado al servicio.
Los viajeros que han vuelto a los andenes son principalmente usuarios habituales que han decidido probar suerte con la reanudación del servicio. En este sentido, Ferran Andrés, que cada día viaja a Barcelona por trabajo y estos días había optado por el coche de sus padres, ha comentado: "Tenemos que tener un poco de fe".
En el vestíbulo de la estación, los informadores han ayudado a los viajeros a acceder al abono gratuito ofrecido por Rodalies. Aun así, en algunos casos, los pasajeros han optado por recogerlo y coger el autobús, al menos este martes, en lugar del tren.
La situación refleja una vuelta progresiva a la normalidad, pero también una cierta precaución por parte de los usuarios, que aún valoran alternativas al servicio ferroviario tras las incidencias recientes.
