Sant Cugat Empresarial y Veolia miran hacia el agua regenerativa para afrontar el cambio climático

Sant Cugat Empresarial y Veolia han celebrado esta mañana la jornada “Resiliencia hídrica: estrategias empresariales ante el cambio climático”

19 de marzo de 2026 a las 20:02h
Actualizado: 19 de marzo de 2026 a las 20:54h

El agua se ha situado en el centro del debate económico y empresarial en Cataluña, en el actual contexto marcado por la emergencia climática y la creciente presión sobre los recursos hídricos. Lo que antes se percibía como un recurso abundante es hoy un factor de riesgo operativo, regulatorio y reputacional para muchas organizaciones. Ante este escenario, la gestión sostenible del agua se convierte en un reto estratégico. Pero al mismo tiempo, esta situación también está acelerando la innovación en empresas que miden su huella hídrica e implementan soluciones para un consumo más eficiente, que apuestan por la circularidad o que colaboran para regenerar los recursos hídricos del territorio. 

Con este planteamiento, Sant Cugat Empresarial y Veolia han celebrado esta mañana la jornada “Resiliencia hídrica: estrategias empresariales ante el cambio climático”, un espacio de reflexión e intercambio que ha reunido a unas ochenta empresas del Vallès Occidental en el Sant Cugat Hotel, para analizar cómo la eficiencia y la gestión regenerativa del agua se convierten en palancas clave para la competitividad, la sostenibilidad y la continuidad operativa de las organizaciones. La cita se ha enmarcado en la proximidad del Día Mundial del Agua, que se conmemora el 22 de marzo, y en un contexto europeo marcado por nuevas exigencias reguladoras en materia de sostenibilidad. 

En la apertura institucional de la jornada, Eduard Torres, presidente de Sant Cugat Empresarial, y Cristina Paraira, teniente de alcaldía de Gestión Urbana, Movilidad y Cambio Climático del Ayuntamiento de Sant Cugat del Vallès han puesto de manifiesto la necesidad de anticipación y de construir alianzas público-privadas para afrontar los retos hídricos del territorio, subrayando que la competitividad futura del tejido empresarial local depende, en gran medida, de su capacidad de adaptación a un escenario de recursos limitados y mayor exigencia reguladora. En este sentido, han destacado el papel de Sant Cugat

En la apertura institucional de la jornada, Eduard Torres, presidente de Sant Cugat Empresarial, y Cristina Paraira, teniente de alcaldía de Gestión Urbana, Movilidad y Cambio Climático del Ayuntamiento de Sant Cugat del Vallès han puesto de manifiesto la necesidad de anticipación y de construir alianzas público-privadas para afrontar los retos hídricos del territorio, subrayando que la competitividad futura del tejido empresarial local depende, en gran medida, de su capacidad de adaptación a un escenario de recursos limitados y mayor exigencia reguladora. En este sentido, han destacado el papel de Sant Cugat del Vallès como entorno empresarial dinámico, reconociendo el liderazgo de las empresas para innovar y demostrar el compromiso en la gestión sostenible del agua.

Sin agua no hay economía 

Esta ha sido una de las premisas que, Sònia Ruiz, CEO de NOIMA Sustainability Strategies y colaboradora académica del Instituto de Innovación Social de Esade, ha lanzado al auditorio para poner el foco en la necesidad de incorporar el agua al centro de la estrategia empresarial. En su intervención, El agua en el corazón de la estrategia empresarial: resiliencia y creación de valor, ha destacado que el desequilibrio del ciclo hídrico y el aumento de los riesgos asociados sitúan este recurso como un factor clave para la toma de decisiones empresariales. 

En el caso de España y Cataluña, esta vulnerabilidad se traduce en impactos potenciales relevantes sobre el PIB, las infraestructuras y la disponibilidad futura de recursos hídricos, hecho que refuerza la necesidad de una gestión más eficiente y anticipativa. En este escenario, el marco regulador europeo se configura también como una oportunidad para avanzar en transparencia, eficiencia e innovación, a la vez que se consolida la idea de que el riesgo hídrico ya no es solo una cuestión ambiental, sino también financiera y estratégica. Ante esto, las empresas están empezando a desplegar estrategias de resiliencia hídrica basadas en la optimización del consumo, la reutilización, la gestión del riesgo y la regeneración de los recursos, con el objetivo de garantizar su continuidad operativa y reforzar su competitividad en un entorno cada vez más exigente en materia ambiental. 

Liderando la transformación de la gestión hídrica 

En este sentido, la sesión ha continuado con la mesa redonda Empresas en acción, con la participación de compañías referentes como SEAT, DAMM y Fluidra, que han compartido experiencias concretas en la gestión avanzada del agua aplicada a sus modelos productivos. Desde el ámbito industrial, Alberto Paredes, delegado Ambiental de SEAT, ha puesto de relieve el potencial de reducción del consumo de agua en la planta de Martorell, de hasta el 40%, a partir de una auditoría hídrica realizada por Veolia, que ha permitido identificar e impulsar medidas como la implementación de sistemas de recirculación y la optimización de procesos. Asimismo, SEAT está trabajando en el impulso de proyectos de agua regenerada y planes directores en colaboración con el territorio. 

En el sector alimentario, Jordi Barbarà, director de la planta de producción de Damm en El Prat, ha destacado que la compañía colabora desde hace tiempo con Cetaqua – Centro Tecnológico del Agua del ecosistema innovador de Veolia para evaluar su huella hídrica y optimizar la gestión del agua en las operaciones. Además, ha subrayado la implicación activa de la empresa en otros proyectos innovadores de gestión del agua, como el de recarga del acuífero del valle bajo del Llobregat a través de la Comunidad de Usuarios de Aguas del Valle Bajo y Delta del Llobregat (CUADLL). En este marco, Damm ha participado en la financiación de un proyecto conjunto con Molins para la construcción de una balsa destinada a la recarga del acuífero, contribuyendo así a la sostenibilidad de los recursos subterráneos. Este proyecto dispone de la certificación Water+ de Act4water que permite dimensionar el beneficio ambiental en términos de huella hídrica ahorrada para la cuenca. 

Desde el sector tecnológico, Carla Coloma, Global Sustainability Director de Fluidra, ha subrayado la apuesta de la compañía por alcanzar el objetivo “water positive” en 2030, que implica retornar más agua a las cuencas donde operan de la que consumen. Como palanca, ha destacado la innovación en soluciones para clientes, la medición y transparencia en materia hídrica y la colaboración multidisciplinar interna y externa. Como empresa global, ha destacado la importancia de conocer los impactos y vulnerabilidades hídricas en diferentes ubicaciones donde tienen actividad como base para priorizar y definir acciones directas y con la cadena de valor.

En este contexto, Desirée Marín, directora de Innovación de Veolia en Cataluña, ha puesto en valor su papel como colaborador estratégico, combinando capacidades de operación, tecnología y consultoría para impulsar proyectos de reducción de la huella hídrica municipal y empresarial, de regeneración y colaboración público-privada, contribuyendo así a reforzar la resiliencia hídrica del tejido empresarial y del territorio. Ha explicado cómo la auditoría hídrica y la huella hídrica se convierten en herramientas útiles para identificar medidas de eficiencia hídrica dentro de sus instalaciones e iniciativas de mejora del agua en la cadena de valor. Complementariamente, ha introducido cómo los Créditos de Agua Positiva de Act4water permiten a las empresas que ya han agotado la capacidad de reducción, impulsar proyectos de colaboración que generan impacto positivo del territorio allí donde sí que hay potencial de mejora. 

Finalmente, la jornada ha llegado a su fin con la intervención de Xavier Roca, director general de Industria de la Generalitat de Cataluña, quien ha hecho un llamamiento a reforzar la cooperación entre empresas, administraciones públicas y sociedad. Ha subrayado que solo trabajando conjuntamente se podrán impulsar proyectos compartidos capaces de hacer posible una transición hacia un modelo productivo más resiliente, sostenible y coherente con las metas climáticas europeas. 

En este contexto de colaboración y transformación, ha hecho referencia al Pacto Nacional para la Industria, aprobado hace pocas semanas, como una herramienta clave ya que establece una hoja de ruta clara para el futuro del sector industrial en Cataluña. Este pacto incorpora diversas acciones orientadas a mejorar la gestión del agua, un recurso cada vez más crítico.