El río Llobregat se consolida como un refugio clave para las mariposas metropolitanas

Los espacios fluviales registran 18 especies y una abundancia hasta tres veces superior a la de las playas, en un año récord para el proyecto de seguimiento ciudadano

16 de julio de 2026 a las 16:04h
El río Llobregat en el área metropolitana de Barcelona | FOTO: Jordi Surroca

Cuando pensamos en mariposas urbanitas pensamos solo en las que viven en los parques y jardines de la ciudad. Sin embargo, el área metropolitana de Barcelona está atravesada por dos ríos, el Besòs y el Llobregat, que son espacios naturalizados entre las ciudades con un gran potencial para la biodiversidad.

Para poder cuantificarlo, el Observatorio Metropolitano de Mariposas (mBMS), un proyecto de ciencia ciudadana coordinado por el centro de investigación en ecología CREAF e impulsado por la AMB, ha incorporado tres nuevas zonas de muestreo en la ribera del río Llobregat. Los primeros datos obtenidos en estos espacios, que se publican en el séptimo informe anual del Observatorio, muestran que durante 2025 estos espacios fluviales han registrado exactamente la misma riqueza de especies que la media de los parques urbanos metropolitanos —18 especies—, pero, en cambio, la cantidad de individuos ha sido más alta: la abundancia media en los espacios fluviales ha sido de 28,2 mariposas por muestreo, una cifra superior en 1,5 veces a la media histórica de los parques (19,3) y casi tres veces superior a la de las playas (10,2). Así, con la misma cantidad de especies, en los espacios fluviales se pueden contar más mariposas en general.

El río Llobregat en el área metropolitana de Barcelona | FOTO: Manuel Jurado

Estos primeros resultados confirman la importancia ecológica de los espacios fluviales dentro del entorno metropolitano. “Si en solo un año ya se han encontrado las mismas especies que de media encontramos en los parques, es probable que durante las próximas temporadas estos espacios fluviales vayan ganando importancia como zonas de especial interés para las mariposas”, predice Joan Pino, responsable científico del mBMS, director del CREAF y catedrático de ecología de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). Algunos de los motivos de esta abundancia es que predominan los hábitats abiertos con una gran diversidad de especies de plantas y, además, tienen periodos vegetativos y de floración más largos porque hay más agua y, por lo tanto, “las mariposas tienen más alimento y durante más tiempo”, afirma Pino.

Tanto es así, que en el primer año, en estos espacios se ha localizado un individuo de damer rojizo (Melitaea didyma), cuando hasta ahora solo se habían detectado tres individuos en todo el proyecto —que empezó hace siete años— en el parque de la Torre-roja (Viladecans) entre 2021 y 2022. “Esta observación destaca la importancia de mantener los esfuerzos en los nuevos transectos que se realizan en los tramos del río Llobregat, ya que esto permite detectar especies propias de ambientes abiertos y yermos, así como de cultivos en zonas de agricultura extensiva, como el damer rojizo”, apunta Pino.

 

La blanquita de la col y la bruna de bosque, las más observadas

En concreto, los tres transectos fluviales donde la comunidad de voluntarios ha hecho el seguimiento se sitúan en los humedales de Molins de Rei, en el Parque Agrario del Baix Llobregat junto a Sant Boi y en Ca n’Albereda (Sant Andreu de la Barca).

El análisis de la composición de las comunidades de mariposas en estos nuevos espacios fluviales muestra una dominancia clara de la blanquita de la col (Pieris rapae), que concentra el 70,4 % de todas las observaciones registradas y que estira hacia arriba los datos de abundancia. Muy por debajo está la bruna de bosque (Pararge aegeria), con un 8,2 % de observaciones. El resto de especies hasta llegar a las 18 se encuentran por debajo del 3 % de observaciones. “La blanquita de la col hace migraciones siguiendo los cursos fluviales y esto puede explicar la espectacular dominancia de esta especie en los espacios fluviales del Llobregat”, detalla Pino.

Imagen de una mariposa bruna de bosque (Pararge aegeria) | FOTO: Gemma Pascual

 

Año récord para las mariposas

Más allá de la incorporación de los espacios fluviales, el 2025 ha sido un año especialmente positivo para las mariposas metropolitanas. El mBMS ha registrado 15.206 individuos, la cifra más alta desde el inicio del proyecto en el año 2019, y también un récord de diversidad con 45 especies detectadas. “No se habían visto nunca tantas especies en un solo año; hasta ahora el máximo había sido el 2023, con 44 especies”, recuerda Joan Pino y añade que “en buena parte se debe a la incorporación de los nuevos espacios fluviales, más naturalizados y favorables para las mariposas y, claro, a las lluvias de los últimos meses, que han hecho que al menos hasta ahora haya sido un año bueno para las mariposas en general”. Esto es muy buena noticia, ya que las mariposas son bioindicadoras de la salud de los ecosistemas.

Aun así, si nos fijamos en términos de composición de especies en el conjunto de los espacios de muestreo, tal como ocurre en los espacios fluviales también hay una dominancia clara de la blanquita de la col (Pieris rapae), que concentra el 37,5 % de las observaciones. La segunda especie más observada es también la bruna de bosque (Pararge aegeria), con un 7,1 % de las observaciones. “Detectamos una mejora en el equilibrio de la abundancia respecto a 2024, pero todavía hay un desequilibrio entre especies y no se ha recuperado la situación previa a la sequía, en la que la blanquita de la col era también la especie más observada, pero no pasaba del 20 % de las observaciones”, advierte Pino.

De momento, 2026 también apunta a que será un año positivo para las mariposas: “Los informes mensuales que elaboramos nos indican que hasta ahora en cada mes se ven más individuos y más especies que la media del proyecto”, avanza Jesús Fernández, jefe de Servicio de Infraestructura Verde del AMB. Con todo, el resto de la temporada dependerá de los episodios de calor extremo y de la precipitación que haya durante el verano y el otoño.

El riu Llobregat a l'àrea metropolitana de Barcelona | FOTO: Manuel Jurado

 

Ciencia ciudadana al servicio de la biodiversidad

Los resultados han sido posibles gracias a la participación de 53 voluntarios que han realizado 482 muestreos a lo largo de 2025, y se ha consolidado el mBMS como una de las iniciativas principales de ciencia ciudadana dedicadas al seguimiento de la biodiversidad urbana y metropolitana. “Con la incorporación de los espacios fluviales, el mBMS amplía la capacidad para entender cómo los diversos ambientes metropolitanos contribuyen a la conservación de las mariposas, y con esta información se pueden idear herramientas nuevas para orientar la gestión ecológica de los espacios verdes y azules del área metropolitana”, destaca Jesús Fernández.

Así, el proyecto hace un llamamiento a la participación ciudadana para sumarse a esta investigación de mariposas e invita a visitar la web del proyecto para consultar los detalles. ¡Todas las personas mariposeras, naturalistas o interesadas son bienvenidas!