Barcelona se prepara para soportar un calor de 50 ºC con un proyecto pionero de simulación de emergencias

El proyecto contempla un proceso de trabajo con talleres, simulacros de despacho y ejercicios operativos sobre el terreno, que recrearán los efectos de una ola de calor extrema para analizar la respuesta de los servicios implicados

15 de julio de 2026 a las 17:45h

El Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en marcha el proyecto "Barcelona a 50 ºC: ensayar hoy para responder mejor mañana", una iniciativa pionera que pretende preparar la ciudad ante posibles episodios de calor extrema en las próximas décadas. El programa, incluido dentro del Plan Calor 2025-2035, busca reforzar la capacidad de respuesta de los servicios esenciales y anticiparse a los efectos que podrían tener temperaturas sin precedentes sobre la salud, las infraestructuras y el funcionamiento de la ciudad.

El acto de presentación se ha celebrado este miércoles en el Saló de Cent, presidido por el alcalde Jaume Collboni, y ha reunido a representantes de los principales servicios municipales, operadores de infraestructuras, administraciones, entidades sociales y agentes económicos implicados en la gestión de emergencias.

Simulacros para poner a prueba la ciudad

El proyecto contempla un proceso de trabajo con talleres, simulacros de despacho y ejercicios operativos sobre el terreno, que recrearán los efectos de una ola de calor extrema para analizar la respuesta real de los servicios implicados.

El objetivo es identificar vulnerabilidades, detectar posibles efectos en cascada entre servicios esenciales y reforzar los protocolos de coordinación ante situaciones que, hasta hace pocos años, parecían improbables pero que el cambio climático hace cada vez más plausibles.

Según el Ayuntamiento, se trata de un "ejercicio pionero de ciudad" que permitirá ensayar cómo debería reaccionar Barcelona ante un episodio que afectara simultáneamente la salud pública, el suministro energético, el transporte, las telecomunicaciones o los servicios sociales.

El calor extremo, uno de los grandes riesgos de futuro

El consistorio recuerda que el calor extremo se ha convertido en uno de los principales riesgos climáticos para las grandes ciudades mediterráneas.

Más allá del impacto sobre la salud, especialmente entre las personas más vulnerables, las temperaturas extremas pueden poner bajo presión infraestructuras básicas como:

  • La red eléctrica.

  • El transporte público.

  • Los equipamientos municipales.

  • Las telecomunicaciones.

  • Los servicios sanitarios y sociales.

  • El suministro de agua.

Por este motivo, Barcelona hace años que impulsa medidas de adaptación climática, pero ahora quiere dar un paso más y convertir la preparación ante este riesgo en un ejercicio práctico de aprendizaje colectivo.

Preparar hoy la ciudad del futuro

Con este proyecto, el Ayuntamiento pretende ir más allá de la respuesta inmediata ante una emergencia y planificar las actuaciones necesarias a medio y largo plazo.

Los simulacros permitirán determinar:

  • Qué protocolos hay que reforzar.

  • Qué inversiones se deben acelerar.

  • Cómo mejorar la coordinación entre administraciones y servicios.

  • Qué actuaciones son prioritarias para proteger a la ciudadanía ante un escenario de calor extremo.

Según el consistorio, el objetivo es conectar las medidas actuales con las necesidades futuras y preparar Barcelona para un contexto en el que las olas de calor serán más frecuentes, largas e intensas.

Una respuesta coordinada de toda la ciudad

La iniciativa implica una amplia red de agentes públicos y privados. En la presentación han participado representantes de los sectores de la salud, la movilidad, la energía, el agua, las telecomunicaciones, los servicios sociales, el espacio público, los equipamientos municipales, la actividad económica, las condiciones laborales y la comunicación.

El Ayuntamiento defiende que solo una coordinación efectiva entre todas estas áreas permitirá garantizar una respuesta eficaz ante futuras emergencias climáticas.

Con este proyecto, Barcelona quiere anticiparse a los efectos del cambio climático y convertirse en una ciudad más resiliente, preparada para afrontar escenarios que hasta ahora parecían excepcionales, pero que cada vez son más probables.

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Disseny sense títol (70)
Marta Gutiérrez
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