Este sábado, en plena Semana Santa y con un tiempo agradable, un flujo constante de personas se ha acercado a la carretera de las Aguas, a pesar de que siguen vigentes las restricciones de acceso al Parque Natural de Collserola a causa del brote de peste porcina africana (PPA). Algunos visitantes desconocían estas limitaciones, como Edu y sus amigos o Cris y sus compañeras procedentes de Bilbao. Todos ellos, llegados hasta el Pie del Funicular, han vuelto atrás al encontrar el cartel y la cinta que señalizan claramente la prohibición de entrada por ese camino. No obstante, otros usuarios —ya sea en bicicleta, corriendo o paseando— han pasado por encima de las señales y han continuado su recorrido.
Desconocimiento o ignorancia de los avisos
Edu ha explicado a laACN: "Acabamos de ver que hay un cartel indicando que hay restricciones", reconociendo que no lo sabían previamente. Por eso, ahora se ven obligados a modificar sus planes iniciales para hacer una ruta por la carretera. También valora positivamente que se hayan colocado avisos informativos en los puntos de acceso porque cree que habrá más afluencia de personas dado el puente festivo.
Por otro lado, Alba relata: "Había justo un cartel a la salida del funicular que indicaba algunas restricciones, pero no nos hemos parado a mirar mucho". Ella y Cris —ambas venidas también desde Bilbao— avanzaron unos metros hasta topar con la cinta restrictiva, momento en que decidieron retroceder hacia el funicular.
En cambio, la Gloria, originaria de Bellaterra y quien celebraba su cumpleaños este sábado queriendo pasear por el parque para descansar después de elaborar monas de Pascua, confiesa: "Cuando he llegado he recordado que estaba prohibido caminar". Aun así, siguió un rato sin adentrarse en el bosque porque considera: "Creo que no hago mal por el hecho de caminar", añadiendo que cuando vuelva a casa se cambiará los zapatos.
Muchísimos visitantes incumplen las restricciones
Las medidas actuales imponen el cierre completo de los accesos al Parque Natural de Collserola. La entrada solo está permitida para acceder a viviendas particulares, equipamientos públicos o privados, negocios establecidos y estaciones del transporte público; siempre con la obligación de aplicar protocolos estrictos como desinfectar ruedas de los vehículos y calzado antes de acceder. En ningún caso está autorizado utilizar el espacio forestal para actividades deportivas o recreativas como correr, ir en bicicleta o simplemente pasear.
Sin embargo, muchos individuos actúan con picaresca pasando por alto estos requisitos legales con diferentes excusas: desplazarse en grupos reducidos, salir con perros o continuar practicando deportes en el medio natural. La cinta colocada en los puntos clave presentaba roturas parciales causadas precisamente por quienes se saltaban esta barrera física.
Esta situación motivó la presencia de un vehículo policial de la Guardia Urbana de Barcelona, enviado expresamente para advertir a los infractores sobre las normas vigentes. Este cuerpo interceptó a tres corredoras extranjeras quienes se disculparon diciendo: "no habían entendido el cartel" después del requerimiento policial. Más tarde aparecieron otros ciclistas y peatones que, haciendo lectura de los avisos, también desistieron del paso prohibido. A pesar de ello, algunos grupos turísticos continuaron ignorando reiteradamente las indicaciones oficiales.
Mayor presencia policial durante Semana Santa
Ante el previsible incremento de usuarios dispuestos a disfrutar de actividades exteriores coincidiendo con días festivos y temperaturas suaves, Mossos d’Esquadra han reforzado los dispositivos en los puntos clave cercanos a Collserola para garantizar el estricto cumplimiento de los protocolos contra la expansión del brote epidémico.
Este cuerpo ha emitido varios comunicados recordando la importancia vital de respetar estas restricciones legales destinadas a contener la propagación del virus entre jabalíes salvajes —huéspedes principales— dentro de una zona catalogada como “de alto riesgo”. Después de iniciarse el brote ya se han levantado actas sancionadoras en nueve ocasiones específicas.
Trabajos intensivos de los Agentes Rurales
Por otro lado, Agentes Rurales se encargan todavía hoy en día de los trabajos relacionados con el control sanitario de los jabalíes dentro de esta llamada “zona cero”. Esto incluye tareas como captura selectiva de ejemplares vivos así como recogida metódica de cadáveres encontrados dentro de este perímetro afectado.
Además han desplegado recientemente una tercera barrera protectora orientada hacia el norte entre Abrera y Terrassa —hasta llegar aproximadamente a la autopista B-40— destinada a encapsular aún más rigurosamente Collserola. Durante la última semana se han capturado 268 jabalíes dentro de un radio aproximado de 20 kilómetros respecto al núcleo infectado; paralelamente se han detectado tres nuevos casos positivos dentro de esta área restringida.
Datos actualizados sobre el brote
Según datos proporcionados por el Departamento de Agricultura, se han confirmado tres casos nuevos más de infección por PPA en municipios próximos como Sant Cugat (dos casos) y Sant Just Desvern (un caso), elevando así el total acumulado hasta los 241 positivos desde el comienzo del brote epidemiológico. En total se han analizado 366 muestras donde solo tres han resultado positivas (el 99,18% negativas).
La actividad cinegética dirigida continúa siendo muy intensa; solo durante siete días se ha conseguido capturar un total de 268 jabalíes dentro de este perímetro limitante mientras que en toda Cataluña esta cifra llega ya a los 2.128 ejemplares. Después del balance reciente, destaca también que desde enero ya son más de 26.500 jabalíes capturados.
Este dispositivo cuenta actualmente con una plantilla integrada por unos 1.382 profesionales dedicados exclusivamente a erradicar esta enfermedad infecciosa según ha informado Òscar Ordeig, y se realizan batidas periódicas donde participan centenares tanto cazadores como perros especializados.
