El lago de Can Mercader mejorará la calidad del agua, gracias a un proceso innovador que servirá para renaturalizar este espacio, eliminando los malos olores y la proliferación de algas. Esta iniciativa comienza este mes de junio y se alargará durante once meses. Durante este periodo, se llevarán a cabo analíticas periódicas para monitorizar la evolución de la calidad del agua y, así, comprobar su efectividad.
Esta novedad es posible gracias al acuerdo entre Aigües de Barcelona y el Ayuntamiento de Cornellà para poner en marcha esta prueba piloto en este espacio de nuestra ciudad. La iniciativa es la ganadora del reto propuesto por el programa de innovación abierta para municipios de Aigües de Barcelona, orientado a multiplicar el impacto de la tecnología y la innovación a través de la colaboración público-privada.
De todas las propuestas recibidas, la empresa de aguas seleccionó esta propuesta de la empresa TASO, que consiste en utilizar una tecnología innovadora que combina el monitoraje continuo de la calidad del agua del lago, un sistema de ultrasonidos autónomo que trabaja con energía solar y la tecnología de biorremediación bacteriana para eliminar las algas de una manera natural, sin afectar la fauna y la flora del parque.