Este jueves, 1 de enero, ha entrado en vigor el presupuesto municipal de Barcelona para el año 2026 después de que no se haya registrado ninguna moción de censura con candidato alternativo a la alcaldía a raíz de la cuestión de confianza planteada por Jaume Collboni. Esta medida se activó como respuesta a la falta de un acuerdo para sacar adelante las cuentas municipales.
Los nuevos presupuestos ascienden a 4.180 millones de euros, y desde el consistorio se ha destacado que las líneas prioritarias se concentran en la atención social, la seguridad ciudadana y especialmente en el fomento de la vivienda. En este último apartado se destinarán casi 240 millones de euros, cifra que representa un incremento del 33% respecto a los recursos asignados en 2025.
Trámites y calendario de aprobación
El alcalde Collboni planteó la cuestión de confianza durante el pleno celebrado en noviembre, abriendo así un plazo de un mes para que eventualmente se presentara una moción de censura con alternativa clara para la alcaldía, tal como establece la legislación electoral vigente. Este periodo finalizó el pasado 29 de diciembre, y el día 31 se publicó oficialmente en el Boletín Oficial de la Provincia (BOPB) para garantizar la vigencia de las cuentas desde el primer día del nuevo año.
Prioridades económicas y sociales
El teniente de alcaldía responsable de Economía, Vivienda, Hacienda y Turismo, Jordi Valls, ha calificado estas cuentas como las más elevadas en toda la historia reciente del municipio, subrayando que no implican ningún aumento impositivo ni para familias ni para pequeñas empresas o autónomos: Este es un presupuesto que refleja el rigor y la responsabilidad de este gobierno para dar respuesta a las necesidades básicas de los barceloneses y atender preocupaciones fundamentales como son la vivienda, la seguridad y los servicios sociales
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Detalle de los recursos destinados a vivienda
De los 239,1 millones de euros previstos para vivienda, cabe destacar que:
- 84 millones se dirigen a la promoción y gestión del parque público.
- 50 millones están destinados a programas de rehabilitación.
- Cincuenta millones incluyen también un importe específico para ejercer derecho preferente mediante tanto y retracto valorado en 20 millones.
- Se incorporan otros 25 millones, dirigidos a liberar suelo urbanizable especialmente en el sector de La Sagrera.
- Además hay transferencias diversas —ayudas o subvenciones— dotadas con unos 38 millones de euros.
Más inversiones respecto al 2025 provisional
El proyecto de presupuestos permitirá disponer de un 8,5% más de recursos respecto a los provisionales inicialmente para el presupuesto del 2025. El volumen de inversiones alcanzará los 861,8 millones. A la inversión propia del Ayuntamiento, de 753 millones, se le suman 56 correspondientes a las actuaciones que directamente se harán desde el Institut Municipal d'Habitatge i Rehabilitació de Barcelona, 41,2 se invertirán a través de BSM y 11,6 por vía de otras entidades.
En cuanto a los gastos, el gasto corriente crece más de un 6% y alcanza los 3.214,4 millones de euros, casi 200 más que los inicialmente previstos para 2025.
En el ámbito de la atención a las personas, se destinarán 994,9 millones de euros. Además, las políticas de proximidad contarán con 441,8 se destinarán directamente a inversiones en el territorio, ya sea en mantenimiento y limpieza o con el presupuesto propio de los distritos.
En cuanto a la seguridad, se prevé un gasto de 430,6 millones de euros, con la previsión de que se incorporen 100 nuevos agentes a la Guardia Urbana y el objetivo de instalar 1.000 cámaras en la ciudad, entre otros.
En otros ámbitos, las cuentas contemplan 266,9 millones de euros para el transporte público, 109,3 a la estrategia de acción climática y 150,6 para la promoción del comercio, la apuesta por la ciencia y la innovación tecnológica, entre otros.
El Ayuntamiento ha afirmado que se trata de unos presupuestos equilibrados donde el gobierno ha aplicado el objetivo estratégico de garantizar el rigor y la solvencia. Por ello, se ha fijado el cumplimiento de las reglas fiscales, que marcan no hacer déficit y respetar la regla de gasto, pero también criterios que se han autoimpuesto como disponer de más ahorro bruto, del 17,7%, manteniendo entre el 15% y el 20% de los ingresos corrientes destinados a inversiones. La deuda municipal se sitúa en el 27,4% de los ingresos corrientes.
