La Policía Municipal de Sabadell ha incrementado la vigilancia sobre las conductas que afectan la convivencia ciudadana, especialmente a raíz del incremento de actividad en el espacio público derivado de la llegada del buen tiempo. En los últimos siete días, los agentes han tramitado un total de 71 denuncias relacionadas con infracciones a la ordenanza municipal de civismo.
De estas denuncias, la mayoría corresponden a molestias ocasionadas por el ruido ambiental (31 casos) y al consumo de alcohol en espacios públicos (26 casos), principalmente en zonas con elevada presencia de ocio nocturno. El resto se enmarcan dentro de otros comportamientos incívicos, como el consumo o tenencia ilegal de sustancias estupefacientes y otras acciones que comprometen el respeto al espacio público y la convivencia vecinal.
La ordenanza de civismo como herramienta reguladora
La aprobación y entrada en vigor en mayo de 2024 de la ordenanza municipal de civismo ha proporcionado un marco normativo más claro y riguroso para abordar estas situaciones. Durante el año 2025 se registraron 241 infracciones, predominando las relacionadas con el consumo de alcohol en la calle y las molestias sonoras. También se detectaron otras infracciones como orinar en espacios públicos, realizar pintadas ilegales o causar desperfectos en el mobiliario urbano. De este total, 162 fueron consideradas leves, 78 graves, mientras que se contabilizó una única infracción muy grave.
Sanciones adicionales vinculadas al bienestar animal
Además, durante este período se impusieron 168 sanciones relacionadas con el bienestar animal. Estas incluyen incumplimientos como llevar perros sin correa, no recoger las deposiciones caninas o vulnerar la normativa específica sobre animales potencialmente peligrosos.
Campañas municipales complementarias
El Ayuntamiento mantiene paralelamente diversas iniciativas informativas y campañas dirigidas a sensibilizar a la población sobre la necesidad del respeto hacia los espacios comunes, el descanso de los vecinos y la buena convivencia social. Este enfoque pretende complementar la acción sancionadora con medidas preventivas orientadas a mejorar progresivamente la calidad de vida urbana.