Cataluña afronta este lunes una nueva operación retorno con motivo del puente de la Segunda Pascua, festivo en más de 150 municipios, especialmente en el área metropolitana de Barcelona. El Servei Català de Trànsit prevé que unos 300.000 vehículos regresen hacia el entorno de la capital catalana entre el mediodía y la medianoche.
Una parte de los desplazamientos ya se concentraron el domingo, pero Trànsit espera que el grueso de la movilidad se produzca durante la tarde de este lunes, con especial incidencia en las vías de acceso a Barcelona.
La AP-7, una de las vías más complicadas
Una de las carreteras donde se prevén más retenciones es la AP-7, tanto en el tramo sur como en el tramo norte. De hecho, este lunes por la mañana ya se ha registrado una incidencia importante a la altura de Roda de Berà, en el Tarragonès, donde un accidente con un camión incendiado ha obligado a cortar momentáneamente la autopista en sentido sur.
Según Trànsit, en este punto todavía queda un carril cortado y hay aproximadamente dos kilómetros de congestión.
De cara a la tarde, se prevé más volumen de vehículos en el tramo sur de la AP-7, entre Vilafranca del Penedès y Martorell, y también en el tramo norte, entre Llinars del Vallès y la Roca del Vallès. Para facilitar la circulación, se habilitarán carriles adicionales.
Restricciones para los camiones
Entre las 17:00 y las 22:00 horas, Trànsit aplicará restricciones de circulación a los camiones en la AP-7 en sentido Barcelona, en el tramo comprendido entre Maçanet de la Selva y Banyeres del Penedès.
La medida busca reducir la presión sobre una de las vías con más densidad de tráfico durante las operaciones retorno y favorecer una circulación más fluida en dirección al área metropolitana.
Otras carreteras con previsión de colas
Aparte de la AP-7, Trànsit también prevé complicaciones en otros puntos de la red viaria catalana. Entre las carreteras con más volumen de vehículos están la C-31 en Santa Cristina d’Aro, la C-65 en Llagostera y la N-2 en Tordera.
En el Camp de Tarragona y el Penedès, también se espera más circulación en la N-340, especialmente en los tramos de Altafulla, Roda de Berà y el Vendrell.
Ya en el área de Barcelona, las principales colas podrían concentrarse durante la tarde en la C-33 y la C-58, en sentido entrada a la capital catalana.
Llamada a la prudencia tras tres muertos
La operación retorno se desarrolla con una llamada especial a la prudencia después de un fin de semana trágico en las carreteras catalanas. En las últimas horas han muerto tres personas en accidentes de tráfico.
El domingo, dos personas perdieron la vida en una colisión entre un coche y una furgoneta en la A-2 en Jorba, en la Anoia. El sábado, un motorista también murió en El Brull, en Osona, tras salirse de la vía.
Durante el puente, los Mossos d’Esquadra han movilizado cerca de un millar de agentes para reforzar los controles en las vías de máxima movilidad y también en carreteras secundarias.