Una antigua colaboradora de la terapeuta familiar de los Andic, Julia Lüderwaldt, ha declarado a los Mossos d’Esquadra que la psicoanalista le había encargado buscar para Jonathan Andic rutas “extremas” y espacios próximos a precipicios con el objetivo de ponerlo al límite durante las sesiones de terapia. La testigo aportó a la policía mensajes y audios que, según afirma, acreditan estos encargos, tal como ha avanzado El Periódico.
La mujer, de nacionalidad británica y que también trabaja como intérprete, declaró ante los investigadores los días 29 de junio y 6 de julio. Según su relato, Lüderwaldt le pedía que localizara rutas difíciles, próximas al “precipicio”, como si tuvieran que “tirar” a Jonathan, una expresión que se enmarcaría en la terapia de “confrontación” que aplicaba a la familia.
UNA TERAPIA PARA AFRONTAR LOS CONFLICTOS EN SITUACIONES LÍMITE
De acuerdo con la versión facilitada por la testigo, la terapeuta ya había impulsado experiencias similares con otros pacientes de alto poder adquisitivo. La finalidad sería situarlos en entornos exigentes para que afrontaran sus conflictos personales en circunstancias de presión.
Una clienta de Lüderwaldt consultada por el mismo diario define el método como una terapia “radical y dura, pero también profesional”, aunque explica que un familiar suyo acabó abandonando las visitas. La describe como una mediadora especializada en conflictos familiares y en la búsqueda de soluciones durante diferentes etapas vitales.
Otras informaciones publicadas las últimas semanas han situado bajo escrutinio el método de la terapeuta, que había intervenido tanto en la relación personal entre Isak y Jonathan Andic como en cuestiones patrimoniales de la familia. Lüderwaldt declaró durante cerca de tres horas ante la jueza que investiga la muerte del fundador de Mango.
JONATHAN HABRÍA DICHO QUE HARÍA LA RUTA CON UNA SOBRINA
Durante los preparativos de la excursión, Jonathan habría explicado a la colaboradora que tenía previsto repetir la ruta con una sobrina como “regalo”. Según la testigo, en ningún momento mencionó que acudiría a aquel lugar con su padre.
Los mensajes se enviaron al teléfono antiguo de Jonathan, que posteriormente perdió durante un viaje a Ecuador en marzo de 2025, coincidiendo con la reapertura de la investigación. La unidad investigadora de los Mossos analiza ahora el material aportado por la mujer.
DOS VISITAS PREVIAS A LA RUTA DE COLLBATÓ
La testigo también explicó que había acompañado a Jonathan en dos ocasiones a la ruta de Collbató para inspeccionar el recorrido antes de la excursión. El mismo Jonathan ya había declarado a los Mossos que había visitado la zona unas semanas antes, aunque no mencionó que había ido acompañado.
La defensa sostiene que los investigadores solo le preguntaron cuántas veces había estado en el lugar y no con quién había ido. Cuando la terapeuta declaró judicialmente el 30 de junio, ya explicó que una colaboradora suya se encargaba de buscar lugares donde “pasear pacientes” en el marco de las terapias.
Jonathan Andic está investigado por la muerte de su padre, Isak Andic, que cayó por un precipicio de casi cien metros durante una excursión a Montserrat en diciembre de 2024. La causa, inicialmente tratada como un accidente, continúa abierta para determinar las circunstancias exactas de la caída.
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