La jueza de Martorell que investiga la muerte del fundador de Mango, Isak Andic, ha acordado citar a declarar como testigos a la pareja del empresario, sus hijas -hermanas del acusado, Jonathan Andic- y la terapeuta familiar, entre otros.
Son una docena de testigos, entre ellos los de dos agentes de Mossos de la Unidad de Intervención de Montaña, según ha avanzado ‘La Vanguardia’. En la resolución, confirmada por el TSJC, también insta al cuerpo a investigar la identificación de los dos excursionistas que interactuaron con Jonathan Andic el día de los hechos, así como una pericial de reconstrucción de la caída de Andic que sea conjunta con los doctores que le practicaron la autopsia y con los peritos de inspección ocular.
El objetivo de esta pericial, continúa la jueza, es disponer de un estudio de la tipología de las lesiones que presentaba la víctima con la posible dinámica de los hechos y vestigios encontrados en el lugar, como el reloj, la chaqueta, las marcas en el camino y los restos de sangre.
Además, también acuerda pedir al Servei Català de la Salut o a la entidad médica vinculada a la tarjeta sanitaria del empresario su historial médico, asistencial y farmacológico.
La jueza pide a los Mossos un informe para valorar si es posible utilizar la aplicación de WhatsApp desde un ordenador y sin tener el terminal móvil, así como requerir a Mango y a su responsable de Ciberseguridad, Privacidad de Datos, Tecnología y Análisis Avanzado para que aporten un registro de los terminales móviles entregados a cada empleado, y en especial a Jonathan Andic entre los años 2020 y 2025.
Por otro lado, la jueza pide a la fiscalía que motive otras diligencias que ha reclamado, como instar a los Mossos a que averigüen las fechas y circunstancias del viaje de Jonathan Andic a Ecuador; la investigación de los movimientos bancarios del investigado entre el 23 y el 27 de marzo de 2025; la intervención de los ordenadores y otros dispositivos electrónicos de Jonathan Andic; la investigación de todas las comunicaciones del investigado en los momentos en que la antena de telefonía que da cobertura al lugar de los hechos captó su teléfono (días 7, 8 y 10 de diciembre), y también de todos los teléfonos móviles conectados a la antena en cuestión para poder identificar a los dos excursionistas que interactuaron con Jonathan Andic.
LA PSICOTERAPEUTA, 'LA TERCERA PERSONA'
Por lo que ha trascendido hasta ahora del caso Andic, la psicoterapeuta que aparece citada en la investigación es Julia L., una profesional de origen ecuatoriano muy conocida en determinados círculos empresariales y familiares de la alta sociedad catalana. La jueza ha ordenado investigar su posible influencia en la relación entre Isak Andic y su hijo Jonathan, a pesar de que no está imputada ni acusada de ningún delito.
La profesional elegía familias de la burguesía catalana, con patrimonios elevados, especialmente en conflictos familiares, sucesorios y relacionales. Su intervención no se limitaba a sesiones individuales, sino que a menudo incluía dinámicas familiares complejas, las cuales ha calificado la defensa de Jonathan Andic como una "terapia psicoanalítica fuertemente directiva".
Alguna expaciente -citada en RAC1- ha calificado de 'muy duros' los métodos de la especialista, a pesar de que el interés de la investigación se centra en si la terapeuta habría tenido una influencia relevante en cuestiones que iban más allá del ámbito estrictamente clínico, como por ejemplo las disputas sobre una posible "herencia en vida" entre Isak y Jonathan Andic. Precisamente por eso la jueza ha pedido a los Mossos que analicen el alcance real de su intervención.
Otro elemento que ha alimentado el debate es el uso de conceptos freudianos como el de "matar al padre", que la defensa de Jonathan Andic sostiene que se utilizaban en sentido simbólico y terapéutico dentro de este proceso psicoanalítico. La Fiscalía, en cambio, ha incorporado algunos mensajes con esta expresión dentro de los indicios que analiza la causa.