Un ensayo clínico internacional liderado por el Hospital Universitario Vall d'Hebron, con la colaboración de la Universidad de Birmingham, ha demostrado que la combinación de quimioterapia e inmunoterapia mejora los resultados en niños con neuroblastoma en recaída o resistente al tratamiento. Los resultados del proyecto BEACON se han publicado en la revista científica Journal of Clinical Oncology.
El neuroblastoma es un cáncer pediátrico poco frecuente pero muy agresivo, que afecta aproximadamente a 90 niños cada año en España y representa cerca del 10% de los cánceres infantiles. El estudio ha revelado que la combinación terapéutica consigue una reducción tumoral del 30,2% y una supervivencia libre de progresión media de 11,1 meses, cifras que abren la puerta a una nueva estrategia para combatir esta patología.
Un ensayo con 65 pacientes de siete países
El ensayo BEACON ha incluido 65 pacientes de entre 1 y 18 años con enfermedad en recaída o resistente, procedentes de 29 centros de siete países europeos. Los participantes se dividieron en dos grupos: 22 recibieron inicialmente solo quimioterapia y 43 recibieron la combinación de quimioterapia con el anticuerpo dinutuximab beta, uno de los pocos fármacos diseñados específicamente para un cáncer infantil y orientado a eliminar las células tumorales.
El ensayo estaba planteado para que cada paciente completara seis ciclos de tratamiento. En trece de los pacientes que inicialmente solo recibían quimioterapia, se incorporó posteriormente el dinutuximab beta al no obtenerse buenos resultados en los primeros ciclos, con el objetivo de asegurar el mejor tratamiento posible para todos los niños.
Mejores resultados con la doble terapia
La respuesta al tratamiento se midió a partir de la reducción del tamaño del tumor. La combinación de inmunoterapia y quimioterapia consiguió una reducción tumoral en el 30,2% de los casos, en comparación con el 18,2% de los pacientes tratados solo con quimioterapia.
En cuanto a la supervivencia libre de progresión —el período durante el cual el paciente sobrevive sin crecimiento tumoral ni nuevas lesiones—, los niños que recibieron la terapia combinada registraron una media de 11,1 meses, frente a los 3,8 meses de los que no recibieron inmunoterapia. Un año después de la inclusión en el estudio, el 44% de los pacientes con doble terapia estaban vivos y con la enfermedad estable, frente al 27% de los que habían recibido solo quimioterapia.
El estudio también analizó la seguridad del tratamiento. Los efectos secundarios observados fueron, en general, poco graves, como fiebre, reacciones alérgicas, somnolencia o mareo.
“BEACON es el ensayo clínico internacional más grande realizado hasta ahora que prueba este tratamiento en pacientes con neuroblastoma resistente al tratamiento o en recaída”, ha explicado Lucas Moreno, jefe del Servicio de Oncología y Hematología Pediátricas del Hospital Universitario Vall d’Hebron y del grupo de Cáncer y Enfermedades Hematológicas Infantiles del Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR). Según ha asegurado, los resultados indican que el uso de una terapia combinada es capaz de mejorar los resultados clínicos en estos pacientes y podría constituir una nueva estrategia terapéutica.
Una iniciativa internacional con continuidad
El proyecto BEACON tiene como objetivo mejorar el tratamiento de niños y adolescentes con neuroblastoma en recaída o resistente. Agrupa 43 hospitales europeos con la participación del Grupo Europeo de Neuroblastoma de la Sociedad Internacional de Oncología Pediátrica (SIOPEN) y el consorcio ITCC. En España participan el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús, el Hospital Universitario La Fe y el Hospital de Cruces, donde se reclutaron 225 pacientes.
Los resultados han impulsado el lanzamiento del ensayo BEACON2, que comparará la quimioterapia con bevacizumab o con dinutuximab beta, así como su combinación. Paralelamente, el estudio BEACON-BIO analiza muestras de los pacientes para identificar biomarcadores y avanzar hacia una medicina más personalizada en el tratamiento del neuroblastoma.