La multinacional farmacéutica CSL ha inaugurado este lunes su nueva sede central en la capital catalana, fruto del proceso de integración de CSL Vifor y CSL Behring. La compañía, de origen australiano, está especializada en terapias derivadas del plasma y proteínas recombinantes para tratar enfermedades raras, graves y crónicas.
La nueva sede simboliza una nueva etapa para la compañía en España y Portugal, donde cuenta con un centenar de trabajadores. En el último año, CSL ha invertido 1.400 millones de dólares en I+D a escala mundial y actualmente tiene 59 ensayos clínicos en marcha.
El director general de CSL Iberia, António Charrua, ha destacado que la apertura de las nuevas oficinas va más allá de un cambio de espacio. “Hoy inauguramos unas nuevas oficinas, pero esto representa mucho más que un nuevo espacio de trabajo. Significa una nueva etapa para CSL en España y en Barcelona, una ciudad que se ha consolidado como uno de los grandes referentes biomédicos de Europa”, ha afirmado.
Una compañía presente en más de 100 países
CSL nació en Australia en el año 1916 con el objetivo de proteger la salud de las personas a través de la ciencia. Más de un siglo después, la compañía está presente en más de 100 países y casi 9 millones de pacientes de todo el mundo reciben tratamientos con sus terapias derivadas del plasma y recombinantes.
Charrua ha subrayado que la farmacéutica dispone de una de las redes de obtención de plasma más grandes del mundo, un elemento clave para producir medicamentos utilizados en enfermedades raras, urgencias, cirugías y cuidados intensivos.
“Las nuevas oficinas de Barcelona simbolizan una apuesta de futuro, de crecimiento y de compromiso con los pacientes, los profesionales sanitarios y las instituciones con las que colaboramos cada día”, ha remarcado el director general de CSL Iberia.
En los últimos meses, la compañía también ha presentado en España tres nuevas terapias: Hemgenix, Filspari y Andembry.
Barcelona, capital científica y tecnológica
La inauguración ha contado con la presencia de la embajadora de Australia en España, Rosemary Morris-Castico, que ha destacado el carácter global de una empresa “orgullosamente australiana”. También ha puesto en valor Hemgenix, un medicamento que puede reducir la necesidad de terapias de por vida.
Por parte del Ayuntamiento de Barcelona, la concejala de Salud, Marta Villanueva, ha celebrado la llegada de este nuevo proyecto y ha definido CSL como un “actor clave” para reforzar el posicionamiento de la ciudad. “Nos ayuda a posicionar la capital catalana como la capital científica y tecnológica de España y del sur de Europa”, ha señalado.
Villanueva ha recordado que el sector de las ciencias de la vida es la tercera actividad económica de Cataluña, con un 8% del PIB, más de 300.000 puestos de trabajo y 94 instituciones vinculadas. Según ha remarcado, el 93% de este ecosistema se concentra en Barcelona, una ciudad que “vive una auténtica revolución científica y de generación de talento”.
Autonomía estratégica y cooperación internacional
El presidente de la Comisión de Salud del Parlament, Carles Campuzano, ha aprovechado el acto para reivindicar la necesidad de que Europa refuerce su autonomía estratégica en ámbitos como los medicamentos, las vacunas, el plasma y los antibióticos.
Campuzano ha defendido que la apuesta de una multinacional australiana por Barcelona encaja en un contexto en el que la cooperación internacional será cada vez más necesaria para afrontar los retos sanitarios.
El acto se ha cerrado con una mesa de debate sobre el futuro del sector, con la participación de representantes del Banco de Sangre y Tejidos, el Colegio de Médicos de Barcelona, Biocat y entidades vinculadas a pacientes con inmunodeficiencias y hemofilia.
Con esta nueva sede, CSL refuerza su presencia en Barcelona y se suma al ecosistema científico, sanitario y empresarial que ha situado la capital catalana como uno de los grandes polos biomédicos del sur de Europa.