Comuns Baix Llobregat ha iniciado una campaña de recogida de firmas para reclamar que los servicios de Atención a la Salud Sexual y Reproductiva vuelvan a tener más presencia en los CAPs de la comarca. La formación denuncia una progresiva centralización de los ASSIR y alerta de que este proceso ha alejado un servicio esencial para la salud de las mujeres.
Los ASSIR nacieron como una evolución de los antiguos centros de planificación familiar, con la voluntad de ofrecer una atención integral, preventiva y de proximidad. Por ello se integraron en los centros de atención primaria, con equipos formados por profesionales de ginecología, obstetricia, enfermería y administración.
Según los Comuns, este modelo se ha ido debilitando durante los últimos años por el impacto de los recortes, la falta de inversión en la sanidad pública, la reorganización posterior a la pandemia y una tendencia creciente a concentrar recursos en menos puntos del territorio.
Menos ginecólogos y más desplazamientos
La formación asegura que la desaparición de consultas de ginecología en diversos CAPs del Baix Llobregat obliga a muchas mujeres a desplazarse a otros municipios para recibir una atención que antes tenían en su centro de referencia.
Los Comuns también apuntan a los datos del Departamento de Salud, que mostrarían una pérdida sostenida de profesionales de ginecología en diferentes equipos ASSIR de la comarca durante la última década.
Entre los casos que destacan se encuentra Cornellà, que habría pasado de 16 a 7 profesionales de ginecología entre 2015 y 2025, y Martorell, donde la cifra se habría reducido de 6 a 3. En Olesa de Montserrat, la situación sería especialmente ajustada, con una matrona y 0,6 profesionales de ginecología para atender a cerca de 25.000 personas adultas.
Según la formación, esta falta de recursos se traduce en menos accesibilidad, más desplazamientos y demoras que pueden llegar hasta los 80 días para una primera visita.
Una campaña para presionar a las instituciones
Comuns Baix Llobregat considera que esta evolución supone un cambio de modelo que pone en riesgo la función comunitaria de los ASSIR, no solo como espacios de atención médica, sino también de prevención, educación y acompañamiento en salud sexual y reproductiva.
Con la recogida de firmas, la formación reclama restablecer servicios públicos, integrales y de proximidad en los CAPs de la comarca, con los recursos humanos y materiales necesarios para garantizar una atención accesible y de calidad.
La campaña se desplegará durante las próximas semanas por todo el Baix Llobregat y servirá para trasladar la reivindicación a las instituciones competentes.