Más de la mitad de los barceloneses está a favor de aumentar la tasa turística

Se mantiene estable el número de personas que ven el turismo más bien beneficioso (59,6%) frente a los que piensan que es más bien perjudicial (33,1%)

05 de febrero de 2026 a las 16:30h
Actualizado: 05 de febrero de 2026 a las 16:33h

El 56,6% de la población de Barcelona está muy o bastante de acuerdo con incrementar el Impuesto de Estancias en Establecimientos Turísticos (IEET), conocido como tasa turística, según recoge la encuesta de percepción del turismo 2025. En cambio, solo un 6,7% se muestra poco o nada favorable, mientras que un 33,4% afirma no saberlo o prefiere no responder.

El estudio, que se realiza anualmente, muestra también un aumento del conocimiento de la fiscalidad turística: el 75,7% de las personas encuestadas aseguran conocer esta tasa, casi ocho puntos más que hace dos años. Sin embargo, solo el 48,3% saben que los ingresos se destinan a financiar proyectos culturales y sociales de la ciudad.

La fiscalidad turística se ha consolidado este 2025 como el segundo ingreso más importante del Ayuntamiento de Barcelona, solo por detrás del IBI, con una recaudación de 148,08 millones de euros. Estos recursos han permitido impulsar proyectos como el Plan Clima Escuela, que prevé invertir cerca de 100 millones de euros en la climatización con energía verde de 170 escuelas públicas, así como cubrir gastos de transporte, seguridad y limpieza, y financiar eventos culturales como la Mercè o el Festival Grec.

El apoyo mayoritario al incremento de la tasa llega en un momento clave, ya que está previsto que el Parlamento de Cataluña vote esta medida después del acuerdo anunciado entre PSC, ERC y Comuns. Paralelamente, el Ayuntamiento de Barcelona también defiende aumentar el recargo municipal asociado al impuesto.

Más allá de la fiscalidad, la encuesta refleja un amplio consenso sobre la necesidad de regular el turismo. El 87,9% reclama mejoras en el transporte público; el 73,1% apuesta por suprimir las viviendas de uso turístico, medida prevista para 2028; y el 67% está a favor de limitar la cantidad de turistas. También hay apoyo a hacer pagar más a los autocares turísticos y a limitar la construcción de nuevos hoteles, una política vigente desde 2017.

En cuanto a la percepción general, el 59,6% considera que el turismo es más bien beneficioso para la ciudad, aunque un 91,6% cree que contribuye al aumento de los precios. Además, el 76,7% opina que Barcelona ha llegado o está llegando al límite de su capacidad turística, diferenciando entre perfiles: se defiende potenciar el turismo educativo, profesional y cultural, mientras que el 66,7% considera necesario limitar la llegada de cruceristas.

La encuesta se realizó entre los meses de mayo y junio del año pasado a 1.732 personas mayores de 18 años, residentes en Barcelona desde hace como mínimo seis meses, y este año cumple 16 años de continuidad.