Los Jardines de la Cripta de la Colònia Güell se convirtieron el pasado viernes en un auténtico escenario de época. Más de 200 miembros de collas modernistas de toda la provincia, vestidos con indumentaria propia de finales del siglo XIX y principios del XX, se han reunido allí para dar el pistoletazo de salida a la temporada de ferias modernistas 2026.
El acto, organizado por la Diputación de Barcelona, marca el inicio de un calendario cultural que este año llega con un impulso especial gracias a la celebración del Año Gaudí, dedicado a la figura de Antoni Gaudí.
Un recorrido por el modernismo con 10 grandes citas
La temporada arrancará el fin de semana del 2 y 3 de mayo en Cerdanyola del Vallès y se alargará hasta mediados de octubre, con un total de diez acontecimientos repartidos por el territorio.
A lo largo de los próximos meses, municipios como Terrassa, Barcelona, Canet de Mar o La Garriga acogerán ferias y jornadas que permitirán redescubrir el legado modernista desde diferentes perspectivas.
Estas citas combinan recreaciones históricas, mercados temáticos y actividades culturales que transforman calles y plazas en auténticos escenarios del pasado.
Una experiencia inmersiva entre patrimonio, música y tradición
Las ferias modernistas se han consolidado como una propuesta cultural que va más allá de la simple recreación. Los visitantes pueden encontrar desde demostraciones de oficios tradicionales hasta espectáculos, música y gastronomía inspirada en la época.
Todo ello permite hacer un viaje al pasado y redescubrir una etapa clave de la historia a través de la arquitectura, las artes aplicadas y la vida cotidiana.
Un escenario emblemático para dar el pistoletazo de salida
La elección de la Colonia Güell no es casual. Este conjunto modernista, impulsado por el empresario Eusebi Güell y con la cripta diseñada por Antoni Gaudí, es uno de los espacios más representativos de este movimiento y está reconocido como Patrimonio Mundial.
Durante la jornada, los participantes han podido visitar el recinto y asistir a una representación teatralizada que evocaba la muerte de Gaudí, reforzando el vínculo emocional con la historia y el contexto de la época.