El Ayuntamiento de Barcelona ha dado un nuevo paso en su estrategia para ampliar la vivienda asequible en la ciudad con la compra de un edificio entero en la calle Diputació, en el barrio de la Antiga Esquerra de l'Eixample. La finca cuenta con 14 viviendas, de las cuales 13 se encuentran actualmente vacías y se destinarán a alquiler asequible, mientras que la otra mantiene un contrato de renta antigua.
La operación se ha llevado a cabo a través del mecanismo de tantear y retractarse, una herramienta que permite a la administración intervenir en compraventas privadas para adquirir inmuebles antes de que pasen a manos especulativas.
Una inversión de 6,1 millones para ganar vivienda pública
La compra del edificio ha supuesto una inversión global de 6,1 millones de euros, de los cuales 4,6 millones se han destinado a la adquisición y 1,5 millones a la rehabilitación de la finca.
Este importe sitúa el coste por metro cuadrado por debajo de la media del barrio, un dato relevante en una zona como el Eixample, donde los precios son especialmente elevados y el acceso a la vivienda es cada vez más difícil.
Actuar donde es más difícil construir
La Antigua Izquierda del Ensanche es uno de los barrios con más presión inmobiliaria de Barcelona y con menos disponibilidad de suelo para hacer nueva construcción. Ante esta realidad, la compra de edificios existentes se ha convertido en una de las principales vías para incrementar el parque público.
Las viviendas adquiridas se destinarán a personas inscritas en el registro de vivienda de protección oficial (HPO), contribuyendo así a ampliar la oferta asequible en una zona especialmente tensionada.
Una herramienta para proteger al vecindario
El teniente de alcaldía Jordi Valls ha destacado que el tanteo y retracto es una política clave para frenar la gentrificación y evitar que los vecinos sean expulsados de sus barrios.
Según ha remarcado, esta herramienta permite blindar edificios ante posibles operaciones especulativas que podrían encarecer aún más el mercado y dificultar el derecho a vivir en la ciudad.
Miles de viviendas incorporadas al parque público
Desde el inicio de esta política, el Ayuntamiento ha conseguido incorporar más de 1.600 viviendas al parque público, consolidando el tanteo y retracto como una de las herramientas más efectivas para intervenir en el mercado inmobiliario.
En concreto, cientos de estos pisos se han adquirido directamente mediante este mecanismo, especialmente en zonas con alta presión residencial.
Una normativa reforzada para ampliar el impacto
La nueva ordenanza aprobada recientemente refuerza este modelo y establece criterios claros para decidir cuándo intervenir: aumentar el parque público, responder a situaciones sociales y prevenir la gentrificación.
También abre la puerta a fórmulas de colaboración con cooperativas, entidades sociales u otros actores, e incluso a adquisiciones compartidas con el Ayuntamiento.
Garantizar el derecho a quedarse en la ciudad
Con operaciones como esta, Barcelona busca consolidar una estrategia clara: incrementar la vivienda asequible allí donde más falta hace y garantizar que los vecinos puedan continuar viviendo en sus barrios.
En un contexto de precios al alza y falta de oferta, el reto es mantener un equilibrio entre ciudad habitable y mercado inmobiliario.